– Así es como lograron vencerlos– dice Luis mirando a todos lados – Un geomancer y un maestro de almas, interesantes presas– dice con una leve sonrisa.
Ambos jóvenes atacaron al capitán y este en un giro rápido se quita la capucha desviando el ataque y develando su aspecto, un hombre de unos cuarenta años, de barba y bigotes medianamente largos, tez clara y pelo castaño, vistiendo un traje simple, desde su muslera colgaban dos pequeños morrales de cuero, y detrás de este un rifle, lo único que llamaba la atención eran sus guanteletes y botas, ambos de acero n***o con detalles en rojo como los otros soldados caídos.
– Mi nombre es Luis Chaspear, tercer capitán de la segunda brigada del Desorden, división de cazadores terrestres, más como “Louis Ruges”. Como líder de esta manada, es mi deber quitarles la vida, así que no me decepcionen. Con su mano izquierda, Luis toma su rifle, a su vez, extiende la mano derecha de la cual oculta en su guantelete, cae una espada recta, estaba listo para el combate. Ambos jóvenes tomaron guardia, por cualquier ataque de aquella arma de fuego, pero Luis no parecía tener intención de usarla, al contrario, salta sobre ambos jóvenes, cayendo con su espada, en ello Taylor ataca desde el costado, pero fue en ese momento donde Luis dispara con su rifle provocando que Taylor perdiese el equilibrio y le ataca con su espada, pero es detenida por Alpone, Taylor se repone y apoya a su compañero, en lo que Luis responde golpeándole con la culata del arma como si fuese un garrote. Alpone retrocede al ver que este le apunta, pero no dispara. Taylor aprovecha ese momento y usa su control elemental provocando que se levantará un pilar de fuego frente a él, pero el ataque se anula cuando Luis dispara a la base del pilar, Taylor insistió con un ataque de tierra, pero antes de que la tierra se moviese, Luis vuelve a disparar el suelo, y nada ocurre, Taylor estaba confundido, en ello Alpone le explica que las balas estaban cortando el flujo de energía de Taylor con el ambiente, una habilidad de preocupar.
– ¿Eso es todo lo que pueden dar? – Luis agita su rifle y de este se abre saltando un cilindro y con paciencia saca otro de uno de sus morrales y lo coloca; de un simple agitar hacia arriba, el rifle se cierra quedando cargado.
Te recomiendo una cosa pequeño monstruo, si continúas haciendo eso, quizás logres matarme, pero terminaras dañando el terreno el cual ya ha quedado muy inestable con tus ataques y las cargas que pusieron mis soldados.
– Taylor sabía que eso era verdad y se limitó a usar su control elemental, pues no sólo moriría su oponente si no que ellos también, sin darse cuenta Luis lo había debilitado psicológicamente, pero Alpone quien carecía de dicha habilidad, no le importó y se lanzó a la batalla. Un intercambio de espadas poco favorable para Alpone, pero a cada choque que daba, el aura roja que bordeaba la Beast’s Fang comenzaba a intensificarse hasta que en el golpe definitivo esta se enciende en una poderosa llama la cual alcanzo a Luis, pero el daño fue ínfimo. Mientras tanto Taylor analizaba como combatía su oponente, con sus sentidos más que desarrollados le era fácil seguirle, pero algo andaba mal, a pesar que parecía que ellos tenían la ventaja, era como si sus actos fueran guiados, Taylor se percató tarde de que estaban peleando tal como él quería, y fue en ayuda de su compañero y entre ambos le atacaron, pero fue parte de la trampa, al tenerlos juntos, Luis salta guardando su espada, y sosteniendo su arma con ambas manos, de la cual se acumula gran energía y dispara poderosas balas la cuales explotaban al impactar; ambos jóvenes esquivaron las balas, pero no pudieron evadir las diversas explosiones, el daño provocado hizo que el lugar temblase y la tierra se quebrajara, la lava comenzó a emerger y su área de combate se reducía, por un momento ambos jóvenes pensaron que fue una tontera de parte de Luis, pero quedaron atónitos cuando le vieron estar parado sobre la lava sin quemarse, en ello Luis libera su energía y su cuerpo se embiste en una ligera pero imponente armadura negra con marcas rojas, su casco el cual simulaba a la cabeza de un lobo al igual que todo en el creaba una figura tenebrosa.
Luis comenzó a caminar hacia sus oponentes quienes no tenían más opción que defenderse, pero ese no era su único problema, comenzaron a sentir como el efecto del elixir se desvanecía, y decidieron tomar otra carga, pero antes de poder saborear, Luis con gran destreza arroja con sus pulgares dos pequeñas rocas las cuales rompieron los frascos de elixires.
– No crean que se les hará fácil–
– Alpone– dice Taylor – Ponte detrás mío, yo seré tu escudo, así que aprovecha de beber, tenemos que acabar con el sí o sí, ya que nos quede tan solo dos cargas con la que tenemos que beber.
– ¿Qué hay de ti?
– Por alguna razón el efecto aún continuo, es quizás por estar en este estado, después de todo no es tan malo ser un monstruo, mientras no pierda la razón.
– De acuerdo Taylor guarda a Claymore y con sus manos al frente las extiende rápidamente hacia los lados abriendo un paso entre la lava levantando un camino de piedra con el cual pudo acercarse a Luis, quien le recibe con su sable recto, la fuerza de Luis no era como la de otros capitanes, ciertamente era un poder más devastador. Alpone bebió el elixir y se une al combate, esta vez su espada brillaba de un dorado intenso, y se desprendían pequeños rayos, pero antes de poder dar un golpe, Luis salta hacia la quedando fuera de alcance, y con su arma cargada, les dispara, ambos esquivaban los ataques con gran dificultad al no tener mucho terreno, las balas se acabaron y Luis volvía a recargar, en ese instante Alpone alza su espada y la agita horizontalmente – “Lighintg whip”– desde su espada, la luz dorada se intensifica al igual que los rayos y se extiende hasta Luis como un látigo hecho de rayos que explotaban en una corta área, sorprendido por el ataque, Luis salta para esquivarlo, pero sin darse cuenta que Taylor estaba frente a él con Veigrut, y antes de poder alzar su defensa, Taylor impacta su ataque con gran fuerza enviándolo hacia la pared. Con un giro en el aire, Luis logra tocar con sus pies la pared y se impulsa hacia Taylor quien no tenía forma de esquivar, y en medio del ataque, Taylor sujeta a Claymore y bloquea con zona de acero siendo impulsado lejos, y en aire alza sus brazos para crear una plataforma donde caer.
Su oponente quien había sido frenado en medio del aire, alza su rifle y dispara a Taylor quien, distraído por la caída, recibió el ataque directo en el pecho provocándole un daño grave. Alpone grita de la furia y ataca a Luis, pero este sonríe y le golpea con gran facilidad, pero Alpone se repone y continua su ataque, sin embargo, no duraría mucho si seguía de esa forma, hasta que una poderosa aura envolvió el lugar, un aura oscura como ninguna. Luis observo el origen, para darse cuenta que aquella aura pertenecía a una criatura inhumana, en ello Alpone se mostró preocupado, y le grita con fuerza a la criatura.
– ¡Taylor!
Luis se sorprende, pero al verlo bien se percata de que era este, Taylor había tomado su forma de semiLagarto, la cual se convirtió una amenaza para ambos frente a él.
Taylor comenzó a caminar tranquilamente mientras su aura oscura se intensificaba a medida que se acercaba, Luis alza su rifle y le dispara, pero Taylor se agacha levemente esquivando el disparo y a su vez dándose un fuerte impulso para estar al instante sobre Luis con Veigrut en mano, el capitán se zafa del ataque con gran destreza minimizando los daños a su armadura la cual se regenera, Alpone quien estaba al lado de la bestia, le habla atemorizado, y esta le mira ligeramente para luego voltear su mirada otra vez sobre Luis.
– No es momento de temer Alpone– dice Taylor con una voz algo grave a la habitual
– ¿Estas consiente? – pregunta Alpone algo asombrado
– Demasiado, pero no me acostumbro mucho que digamos, es algo… incomodo, además no sé por cuanto pueda mantener esta forma, así que no te quedes quieto y dame una mano.
Alpone sonríe y sostiene su arma con fuerza y corre hacia su oponente, y detrás de este le seguía Taylor, Luis se refugia entre la lava, pero para su sorpresa Taylor concentra su poder y logra solidificar la lava convirtiéndola en roca, atrapando a Luis, pero este libera su poder y revienta la roca quedando en terreno firme donde Alpone le intercepta, la desventaja aún era evidente, pero en ello Taylor se une al choque de espadas, su fuerza rivalizaba con la del capitán, y poco a poco comenzaba a superarle, lo que ponía en aprietos a Luis, quien decide cambiar de estrategia.
Como cazador que era, su honor estaba por, sobre todo, Luis retrocede y desde su morral saca una extraña capsula, la cual brillaba de un extraño color carmesí.
– EL nombre de Louis Ruges significa lobos carmesíes, una antigua r**a de lobos extintos, su poder era abrumador y para un cazador, era un trofeo que marcaría su supremacía sobre todos, pero no nos llaman así por eso. – Luis se quita el casco y consume aquella extraña capsula, una fuerte aura comenzó a emanar de él, su cuerpo comenzó a crecer y su aspecto a cambiar.
Su rostro denotaba rasgos más bestiales, sus colmillos crecieron y su cabello se tornó rojo y creo hasta la espalda, de sus manos salieron garras, y sus ojos tenían un singular color amarillo opaco.
Taylor y Luis corrieron el uno hacia el otro, chocando sus espadas, pero la fuerza de Luis era abrumadora, sin embargo, Taylor rivalizaba con él, pero su cordura era inestable y de vez en cuando sentía que el conocimiento se iba; él no dejaría que eso pasara y enfocaba su concentración en mantener el ritmo y control. La batalla comenzaba a prolongarse, los ataques de Luis eran devastadores y destruían el entorno, pero Taylor los bloqueaba con destreza sin embargo sentía que su esfuerzo era débil, sentía que Veigrut no respondía como era debido y cambia a Claymore, provocando que sus ataques fueran más efectivos, Taylor se sorprendió de aquel cambio, y de cómo logro tomar rápido la ventaja contra Luis. La batalla se extendió un poco más, pero en medio de esta, Taylor se detiene algo andaba mal, se sintió algo débil a lo que Luis aprovecho para asestar un fuerte golpe derribando a Taylor, pero este se levanta y choca espada con Luis. Ambas armas salen por los aires y sin demora chocan puños el uno con el otro en un intercambio brutal. Luis era superior en velocidad, pero Taylor mostraba más resistencia, la batalla no podía seguir más y en ello Luis materializa una daga y apuñala a Taylor en el estómago, un ardo punzante y dolor profundo le remeció por completo, en ello un simple y rápido sonido de algo reventándose llamo la atención de Luis, pero antes de que pudiese reaccionar, de sorpresa aparece Alpone quien con una fuerza nunca vista corta el brazo de Luis, este grito de dolor pero estaba sorprendido al ver al causante, un aura blanca e intensa rodeaba a Alpone como si de niebla se tratase, se volvió a escuchar aquel sonido de algo reventando y Alpone desaparece y reaparece frente a Luis dejando una estela en el suelo como si hubiese pasado un bestia enorme. Alpone con su espada desde el suelo hace un poderoso corte ascendente, Luis esquiva, pero la fuerza de aquel movimiento creo una poderosa onda que golpeo a Luis. Antes de que pudiese reponerse, Taylor estaba sobre el golpeándolo sin parar, Luis se hallaba en problema y da un salto en el aire, un gran error, Alpone aparece frene a él y nuevamente aquel sonido se escucha, pero con mayor intensidad y de un solo agitar de su espada corta por la mitad destruyendo parte del cuerpo, una fuerte presión se había generado alrededor de la espada.
El c*****r de Luis cae dando fin a la batalla, Alpone al igual que Taylor caen al suelo por el extremo cansancio, Alpone mostraba serios signos de fatiga y dolor en todo su cuerpo, y de esta energía aquella extraña neblina que poco a poco se iba disipando, por otra parte, Taylor regreso a su forma humana, pero no del todo, sus ojos permanecieron rojos y sus cuernos se achicaron
pero permanecieron.
– No quiero más– dice Taylor con su mano en el estómago, la herida había sanado gracias a su forma semi Lagarto, pero el dolor aún permanecía.
– ¡Mierda! ¡Todo mi maldito cuerpo duele! – se quejaba Alpone, mientras jadeaba – Pero sabes, valió la pena– – Ni tanto, aún nos queda otra amenaza– le replica Taylor quien le apuntaba hacia el centro de la cueva donde caían la cascada de lava – Algo nos ha estado observando desde que peleábamos contra Luis.
– Justo ahora no puedo moverme ¿Qué hay de ti? ¿Te quede fuerzas? – – Puedo, pero dudo que gane en mi estado, volverme Lagarto no es buena idea, aún falta control.
– Fue divertido conocerte hermano, pero este es el fin– Dice Alpone con una sonrisa de par en par en su rostro.
Taylor le mira sombrado por l increíble manera de esperar la muerte, pero este sabía bien que aún no eran sus horas, ya había visto antes a la muerte.
Desde las cascadas una gigantesca pata dorada de Solanda cubierta por una armadura de obsidiana con grabados en fuego, poco a poco emerge esta gigantesca criatura hasta acercare y quedar frente lo jóvenes que yacían en el suelo.
– Sabemos peor que excremento de buey– le dice Alpone a lo que Taylor ríe.
– No me gusta la carne humana– dice la gran Solanda – Menos aquella que esta magullada.
– O sea que estamos a salvo– dice Alpone
– ¿A caso usted es Dior Llagan? – pregunta Taylor quien se levantaba a duras penas.
– Señor de las Solandas y forjador de dioses. Si vinieron para que les forjasen algo, lo hicieron en vano– responde la enorme criatura esperando que se desilusionaran y fueran, pero l reacción fue distinta.
– ¿Escuchaste eso Alpone? –
– Si– responde Alpone con una enorme sonrisa.
– Lamento decirle lord Dior Llagan que no nos interesan sus forjas, venimos por información sobre una persona en particular, aquel que llamaban el Espadachín Gigantico– – Fustas, no he escuchado ese nombre en décadas– la gran Solanda se cubrió en fuego y al disiparse había tomado forma humana, un hombre alto y esbelto, de larga cabellera dorada hasta la espalda, y ojos de igual color.
Vestía una larga túnica roja con adornos de fuego y Solandas. Se acercó a ambo jóvenes y les entrego unas pociones que saco de un morral que colgaba de su cintura. Ambos jóvenes bebieron y vieron como sus fuerzas se recuperaban – Síganme sin hacer preguntas – les dice Dior Llagan.
Los jóvenes le siguieron en silencio. Caminaron por la cueva hasta llegar a otra sala de la cual pendía un puente de loza, el cual cruzaron admirando el entorno. Su camino dio hasta una nueva habitación adornada de hermosos pilares de obsidiana, su suelo de loza y su techo bien tallado; en un rincón una mesa de trabajo con diversas herramientas y al otro lado tres grandes hornos, cada uno de un material y tamaño distinto al otro. Aquella habitación era el taller del herrero. Este con toda amabilidad les dice que tomaran asientos en unas banquillas de madera.
– ¿Qué es lo que desean saber de Fustas? – les pregunta Dior Llagan, en ello Alpone alza su mano
– Quiero saber sobre él, vera, mis sueños es convertirme en el mejor espadachín del mundo, uno de los caminos que deseo recorrer es el del espadachín Gigantico, no te lo había mencionado antes Taylor, pero la otra razón por la que quiero seguir por ese camino es porque nací con una habilidad única que solo tienen algunos seres– Dice Alpone mirando su mano.
– La fuerza de titán, o conocida por otros como “Breiqueres”– dice Dior Llagan – Un poder que sobrepasa los límites de tu cuerpo dándote el poder de un verdadero titán, sin embargo, el uso de este don significa la autodestrucción.
– Entonces– dice Taylor – Aquel sonido de explosión eras tú.
– Si– Alpone responde con una sonrisa – Eran mis músculos reventando de a poco, pero gracias a eso pudimos terminar con aquel sujeto.
– Ciertamente joven espadachín, Fustas tenía el mismo problema, pero él dijo una cosa interesante, “Entre más caigo, más veces puedo levantarme, y más poderoso me vuelvo”, ciertamente un poder sin límites si se entrena bien. Mi buen amigo Fustas vino a este lugar hace muchas décadas atrás, cuando le conocí era un poco mayor que ustedes, era un hombre de radiante aura, con una sonrisa refrescante, y un corazón limpio. Al igual que ustedes él se adentró a este lugar no por mis bendiciones y forjas, si no para entrenar.
Le encontré interesante, y con el tiempo nos hicimos amigos. Como muestra de nuestra amistad le propuse forjarle algo que sólo un hombre de su poder pusiese manipular, y fue así que él consiguió el mejor material del mundo y con la misma lava de este volcán cree mi mayor obra de arte, “Rab Jaba bira” (Señor de los Titanes), una armadura simple, con una espada única a la que el llamo “La rompe almas”, ambas solo podían ser portadas por el por su exorbitante peso, pues la armadura sola pesaba alrededor de dos toneladas y que decir de la espada, y como último presente le otorgue la bendición de fuego.
– ¿Y qué fue de él? – pregunta Alpone
– Un día el vino un poco triste, me conto que algo atormentaba las tierras de Eucaria, y era imprescindible su presencia, aquel día fue su adiós pues nunca más le volví a ver.
– Eucaria…– Alpone quedo pensando un momento, en ello Taylor comienza con algunas preguntas
– Señor, ¿Qué es lo busca en nuestras almas? – aquellas palabras sorprendieron a Dior Llagan, no esperaba ser descubierto por jóvenes como ellos.
– ¿Cómo te percataste?
– Sus ojos son como los de alguien a quien conozco, o creía conocer. Usted nos estuvo observando desde antes de la batalla, ¿Qué buscaba?
– No todos los días aventureros como ustedes se presentan en mi morada, y menos un Lagarto del Desconcierto. Tu alma, tu oscuridad joven Lagarto me recuerda a otro de tu especie que vino hace cuarenta años, su nombre era Kaón Micordios un hombre de crueles intenciones.
– ¿Kaón? No será ¿Deyvialius? – pregunta Taylor
– Dey, el viejo y sabio Dey. Casi olvidaba que él también es un Lagarto. Ahora que te veo, te pareces un poco.
– Soy su nieto–
– Eso explica tu parecido. Volviendo a lo anterior, no me he equivocado al decir Kaón, pues al igual que él, tu camino está plagado por la oscuridad, sin embargo, hay algo superior en ti, tú no te guías por una ambición de conquista, tu busca algo mayor, algo que algún día podría traer la
devastación a toda Zendra– Tanto Taylor como Alpone quedaron ensimismados por tal aclaración. – Por otro lado, estas tu Alpone, tú tienes un brillo singular al igual que Fustas, pero por alguna razón puedo ver un ápice de rencor.
Debes dejar ir ese rencor, de lo contrario serás devorado por este.
– Señor– dice Alpone, pero es interrumpido por Dior Llagan
– Mis palabras son solo una mirada por la sabiduría que he adquirido, no puedo ver el futuro y por ende dependerá de ustedes el cómo recibirán el futuro.
– Alpone– dice Taylor sacando un frasco del brebaje, ya se estaba acabando el efecto para ambos, pero Dior Llagan los detiene y de su morral extrae dos semillas rojas.
– Ingieran estas en lugar de la poción– Ambos jóvenes obedecieron e injirieron dichas semillas, un extraño calor se expandió por todo su cuerpo y sintieron como poco a poco el calor del ambiente se disipaba, hasta el punto de sentirse cómodos con el fuego mismo – Sois interesantes y por eso les he otorgado la bendición de fuego, ahora no solo pueden resistir estas abrumantes temperaturas, también son capaces de tocar el fuego sin quemarse, pero no intenten nadar sobre lava o morirán.
– ¿Por qué nos otorga tan preciado regalo señor? – pregunta Alpone algo desconcertado, no habían ofrecido nada a cambio, tampoco demostrado nada, tan solo invadir y destruir parte de su hogar según pensaba.
– No reniegues sobre los regalos hermano– le dice Taylor quien se arrodilla frente a Dior Llagan
– Aprecio humildemente este don y hare el mejor uso de Este.
– Eso espero– responde el herrero – Ya no hay razón para que permanezcan en este lugar, es mejor que se retiren.
Ambos jóvenes dieron nuevamente sus respetos y marcharon hacia la salida.
Fue un camino rápido y grato gracias a la bendición de fuego, las Solandas tampoco les atacaron, pues sabían que eran enemigos peligrosos. Ciertamente un retorno tranquilo. Ya fuera, pudieron notar a lo lejos un barco desconocido, ambos se miraron y prepararon por si fueran más refuerzos de la legión, y retornaron al pueblo a verificarlo, pero ello no fue así, era un barco mercante y no uno cualquiera, resultaba tener la insignia de los mercaderes de las sombras, Taylor espero encontrarse con Louise, pero su sorpresa fue mayor al ver a una buena amiga.
– Ha pasado un tiempo Amy…– dice Taylor con una sonrisa Taylor no se esperaba tal sorpresa, el ver a Amy en aquella isla le alegro bastante, aunque no lo suficiente para quitarle el pésame de su estado.
– Ha pasado un tiempo Amy ¿Cómo has estado? – Dice Taylor con una sonrisa a lo que Amy sorprendida salta sobre este y lo abraza con gran fuerza.
– ¡Taylor! Te he extrañado tanto– Amy se aleja y le mira alegre, pero se preocupa al ver la apariencia de su amigo, pero antes de que pudiese decir algo, Alpone interrumpe
– Oye hermano ¿Quién es esta linda doncella? – Alpone se mostraba algo curiosos
– Oye no te pongas pegote con ella– Le dice Taylor con una cara de pocos amigos – Amy, te presento a…
– No hay necesidad de eso Taylor– interrumpe Alpone – Mi nombre es Alpone, soy su mejor amigo y compañero de viaje y en un futuro cercano el mejor espadachín de Zendra.
– Algo pretencioso para un chico fanfarrón, pero es un gran sueño– dice Amy con una dulce sonrisa – Mi nombre es Amy Velouté, amiga cercana de Taylor y su futura prometida, así que no te hagas ilusiones– dice con una sonrisa mientras abrazaba con mayor fuera a Taylor.
– Amy, no digas cosas. Tú y yo sólo somos amigos
– Taylor– Amy lo suelta y se aleja un poco de el – ¿Cómo puedes decir eso tan fríamente? Sabes bien que me gustas desde hace mucho y tú aun…
– Amy, quisiera discutir esto, pero tanto Alpone y yo estamos cansados–
– Hermano, aun en nuestro estado, el cariño de una dama no se rechaza de esa manera.
– ¿Qué tanto parloteo tenemos aquí? – Dice Ritherz llegando de repente – Pero si es Taylor y con nueva compañía. Soy Ritherz Velouté, el tutor de esta jovencita ¿y tú joven viajero?
– Alpone de laCruz, futuro mejor espadachín del mundo.
– Un título digno de perseguir, para ello deberás superar la leyenda de Fustas.
– ¿Qué sabes de él? – pregunta Alpone todo entusiasmado.
– ¿Por qué mejor no vamos a un lado más cómodo? Porque en si tengo hambre. Si gustas en la noche podemos hablar Amy en privado– Dice Taylor algo desanimado
– Buena idea– acierta Ritherz – Yo invito.
– Tranquilo, Alpone y yo tenemos comida gratis por la carne de Solanda que les entregamos, así que esta corre por nuestra cuenta.
Los cuatros se dirigieron a la posada, y tal como Taylor había dicho, les sirvieron su plato típico del lugar. Mientras comían, Ritherz y Amy no dejaban de inquietarse por las miradas de todos hacia ellos, pero era evidente, Taylor destacaba de cierta manera.
– Taylor ¿Desde cuándo despertaste tu lado Lagarto? – pregunta Ritherz dando en el blanco
– Hace un tiempo, pero por alguna razón hoy fui capaz de usarlo a voluntad, o eso creo.
– ¿Y porque no vuelves a tu forma humana? Aun puedo ver tus cuernos y tus ojos rojos intimidan bastante.
– Si pudiera lo hubiera hecho hace rato– responde seguido de un suspiro.
– ¿Es malo que eso pase Ritherz? – le pregunta Amy retomando su preocupación del encuentro.
– Eso depende de cómo Taylor se sienta– responde Ritherz, no parecía sorprenderle mucho aquel estado
– Fuera de la apariencia, todo bien, aunque de seguro me causara problemas a donde quiera que vaya y tanto tú y yo sabemos quién es el único que puede solucionarlo
– ¿No crees que es la mejor oportunidad para regresar? Ya ha pasado casi un año desde que partiste de viaje. Deyvialius de seguro desea verte.
– El señor Dey– dice Amy delatando que ya le conocía
– ¿Has dicho Dey, Amy? – pregunta Taylor con su mirada fija en ella.
– Eh si… ¿Qué tiene de malo?
– ¿A caso ustedes estuvieron con él hace poco? – insiste Taylor
– En efecto– Ritherz contesta por Amy – De vez en cuando debo visitar a uno de mis clientes.
Además, él es un viejo amigo por lo que no le veo el problema. – Taylor queda mirando a Ritherz fijamente.
– Tienes razón. Ya es tarde, con su permiso– Taylor deja algo de comida y se retira de la posada y tras de él le sigue Amy muy apurada.
– Que carajos acaba de pasar. Taylor es extraño, pero actuar de esta forma tan tranquila dejando ver su molestia es poco propio de él– dice Alpone quien no dejaba de comer
– Se nota que le conoces. Qué tal si te propongo algo. – En las afueras, del pueblo, sentado bajo un árbol Taylor miraba a la distancia, tratando de no pensar en nada, en ello llega Amy, tranquilamente se sienta junto a él sin decir ni una palabra. Permanecieron en silencio por un largo rato hasta que la primera estrella aparece en el cielo.
– Taylor ¿Qué es lo que te molesta? – pregunta Amy
– Nada…– Taylor se mostraba distante
– Desde que he viajado con Ritherz no he tenido la necesidad de usar mi habilidad, pero cuando estoy contigo, es inevitable, mi deseo de saber cómo te sientes me impulsa a hacerlo– de pronto las lágrimas corrieron por los ojos de Amy quien aún mantenía una expresión tranquila – Hay mucho dolor en tu corazón Taylor, tanto que no puedo soportarlo. ¿Por qué te alejas de mí?