─Le vas a llamar, y que te dé explicaciones ─demanda ante mi silencio, resoplo, asintiendo─. Pero…mañana, necesitas descansar y tomarte uno de mis Cosmopolitan ─agrega, junto con una sonrisa. ─Eres la mejor amiga ¿alguna vez te lo dije? ─Inquiero, ella mueve sus hombros. ─Sé que soy la mejor ─espeta, ensanchando más su sonrisa. Asiento con mi cabeza, brindando con nuestras copas. Las conversaciones se desvían a sus amantes, prometiendo sentar cabeza porque desea suspirar de amor o siquiera tener a alguien que la mire como el príncipe me observa. Mi cejo se arruga cuando menciona eso, al recordarme cómo sus ojos me derriten de deseo. Suspiro, dejando la copa vacía, ella sirve otro, encendiendo la música en los altoparlantes y comienza a mover su cuerpo al ritmo de How deep is your lov

