—¿Te parecía buena idea?—pregunté entre dientes mirando en su dirección. Asintió con una sonrisa de oreja a oreja—Jódete. —Cámbiate, no veo—, promete. Solté un bufido saltando al asiento de atrás—, ¿Por qué estás molesta? Es interesante. Tu rostro se enrojece como tu cabello—me dice burlón.—Ahora... Estas fingiendo ser mi novia porque esta Cassandra Fritz. Detuve mis manos que estaban abriendo la caja, mirando hacia el—¡¿Cassandra Fritz?! —Sí, la que estaba en último año—, alarga con cansancio—Cassandra es hija de una amiga de mi madre. Cassandra estaba emocionada por salir conmigo, quiere casarse conmigo y yo no con ella. —Así que me usas para que no te mire—, acuse subiendo el vestido—¿Puedes abrocharlo? Me gire dando la espalda en su dirección a lo que sentí sus manos en mi espalda

