-¿Qué te pareció? - preguntó Álvaro mientras se servía una taza de café. -Fue un poco extraño, lo disfruté - contesté mirando a la nada, Álvaro comenzó a reír levemente ante mi respuesta. -¿Dónde está lo extraño? - cuestionó él inmediatamente. -Me siento un poco culpable - confesé mientras agachaba la mirada. -¿Por qué te sientes culpable? -Porque te amo, porque no mereces esto, porque prometí no amar a otra persona que fueses tú. -¿Y acaso amas a alguien que no sea yo? - replicó Álvaro. -No, pero siento que te he fallado. -Has fallado porque yo te he pedido que lo hagas, pero si ya no puedes no hay problema, amor. Perdóname por hacerte sentir así - Álvaro se acercó a mí y me dió un gran abrazo, me hacía sentir segura, como si no tuviese miedo, como si el miedo nunca hubiese conoci

