bc

Un orgasmo para tres

book_age18+
3.9K
FOLLOW
17.7K
READ
billionaire
sex
love after marriage
dominant
submissive
bxg
game player
city
feminism
passionate
like
intro-logo
Blurb

Cada pareja es un mundo, en el caso de nuestros protagonistas no es diferente, aunque su situaciones son bastantes opuestas a nivel económico y social la verdad es que ambos se encuentran llenos de deseos, ganas de experimentar, explorar, probar sus límites y muchas cosas nuevas.

Por un lado Álvaro y Elizabeth son una pareja mayor, dueña de una empresa transnacional ubicada en Venezuela, sus edades rondan los cuarenta pero esto no impide que este par sienta tanta excitación y deseos de experimentar como uno de menor de edad.

Adeline y Diego por el otro son una pareja mucho más joven, con deseos de crecer juntos y avanzar. No obstante ligeras sospechas y desconfianzas los llevarán a vivir un difícil pero muy excitante camino hacia la realidad de su relación.

Orgasmos, tríos, lencería, bondage, sexo, voyeurismo y más. Un cóctel para nuestros pensamientos más ocultos y persistentes ¿Te atreves a probar un 'Orgamos para tres'?

chap-preview
Free preview
Capitulo I “Llámame papi”
POV: Álvaro Todos piensan que ser exitoso es fácil, realmente si lo es, al menos en mi caso. Soy el rostro de una empresa transnacional muy exitosa fundada en Venezuela, si buscan al esposo perfecto en Internet lo más probable es que les salga algún tarado, pero realmente soy yo. Mi nombre es Álvaro Soto, tengo cuarenta y tres años, soy un gran fanático de todo lo que brilla, quizás por eso me enamoré de quien lo hice. Mi esposa es la mente maestra ¿Han escuchado eso de que detrás de un gran hombre siempre hay una gran mujer? Bueno, ese es mi caso. Elizabeth Soto es la persona con quien decidí pasar el resto de mi vida, tiene cuarenta y un años, no tiene miedo a decirlo, siente que una mujer debe sentirse orgullosa de su edad y que eso no la hace menos en ningún ámbito. Viviendo en un país como el que vivimos nuestro abogado nos sugirió que yo fuese quien diera la cara ante la prensa y los ejecutivos, nunca iban a tomar en serio a una mujer que estuviese al mando, era cosa de locos. Aunque me opuse en un principio Elizabeth terminó por convencerme, después de todo lo único que realmente importaba era prosperar juntos. No obstante todo estaba a su nombre, era condescendiente pero definitivamente no era estúpida. Al terminar la reunión me dirigí hacia un bar que se encontraba varias calles más allá de la oficina, me tomé un par de tragos mientras disfrutaba la vista, tantas caderas moviéndose en la pista de baile pero en específico una mujer de vestido rojo con cabello rubio llamaba mi atención, bailaba sola, moviendo su cuerpo para que mi mente comenzara a pecar con solo mirarla, sentía como mi cuerpo temblaba al verla, disfrutaba tanto su vaivén de caderas -Buenas noches ¿Se encuentra sola? – susurré en su oído al acercarme lentamente hacia ella -Buenas noches, señor. Creo que ya no lo estoy – respondió ella acariciando mi pecho La tomé de la mano llevándola lejos de la multitud, entramos al baño de damas porque siempre están mucho más limpios, no fallamos en la elección, las luces eran un poco brillantes pero no había problema, de esta manera podía mirarla mucho mejor. Tranque la puerta para asegurarme de que nadie entrara, la puse de frente al espejo y me arrodillé para lamer su v****a, su trasero era tan grande que no pude evitar soltar un par de nalgadas que hacían que ella se estremeciera -Dime, hermosa ¿Qué es lo que quieres? – susurré en su oreja al mismo tiempo que la tomaba por la espalda y rozaba mi pene con ella, lo tenía tan duro que podía sentir como me palpitaba, estaba rogando para que lo dejara salir a jugar, yo no quería decepcionarlo -Quiero sentir todo de ti – contestó ella mientras su mano se atrevía a tocarme sobre el pantalón, definitivamente era amante del juego que teníamos allí -Si lo quieres tienes que pedirlo. Dime que soy tu papi, dime cuánto lo deseas -Por favor, papi. Voy a portarme bien si me dejas sentirlo todo – cada vez tocaba con más confianza y lo hacía muy bien, así que le permití tocar un poco mejor, desabroché mi cinturón permitiendo que mi pantalón cayera, ahora lo único que impedía el contacto total era mi fino bóxer -Yo sé que eres muy buena, debes demostrarlo – mi mano dio un paseo por su cuerpo hasta llegar a su rostro en donde sin dudarlo dos veces ella introdujo mi pulgar en su boca, lo hacía tan bien que mis ojos se cerraron dejándose llevar por su lengua que se movía inquietantemente -Quiero más, papi – rogó luego de lamer mi pulgar despacio -Tienes razón, mi amor. Lo mereces Finalmente bajé mi ropa interior, ella se asombró al verlo, se emocionó tanto que inmediatamente empezó a masturbarlo, mi líquido pre seminal salió antes de que esperado, esta mujer era mejor de lo que pensaba. No aguanté más, saqué el condón de mi bolsillo, me lo puse y la dispuse a ella inclinada sobre el lavamanos -Es hora de que tu papi se divierta un poco contigo – le informé con una voz tenue en su oreja Al principio fui cuidadoso, no quería lastimarla, pero ella al parecer no opinaba lo mismo, con sus manos me empujó desde mis nalgas haciendo de la penetración algo más profundo, la música de fondo tampoco era un buen aliado así que solo me dejé llevar a su ritmo, no era mi culpa que la canción fuese tan acelerada, fuerte y excitante, solo sé que lo siguiente que hice fue darle duro como si vida dependiera de ella, era un animal, en eso me había convertido lo apretada y mojada que era su vagina -Lo tienes muy grande, papi. Duele – exclamó ella repentinamente -¿Quieres que me detenga? – pregunté -Por favor sigue – dijo ella mientras se volteaba y sentaba encima del lavamanos con sus piernas abiertas Si algún día moría ir a su entrepierna, ese lugar el paraíso, mientras más lo metía menos quería terminar, contenía mi semen lo más que podía aunque estaba rogando por escapar. Tocaron la puerta un par de veces, no me importaba mucho, sin embargo un momento después comenzaron a gritar desde el otro lado pidiendo que saliéramos, eso solo incrementó mi excitación, los gemidos de esa chica ligados con los toques a la puerta y mi pene entrando y saliendo de ella fue la combinación perfecta para eyacular como si nunca lo hubiese hecho, ella se vino al mismo tiempo, gimió tan fuerte que podía jurar que afuera la escucharon y por eso dejaron de insistir, que lástima, me encantaba escucharlos como si me brindaran una ovación por mi excelente trabajo. Ya había acabado pero quería continuar, lastimosamente la situación no lo permitía. Me subí el pantalón y salí del lugar volviendo a mi casa en mi auto. No podía dejar de pensar en el encuentro, mi cuerpo se llenaba de deseo con solo recordarlo. Un rato después llegó mi esposa a casa, ambos nos sentamos a la semana para cenar, habíamos pedido pizza, normalmente a ambos nos daba pereza cocinar, ella porque trabajaba mucho y yo era muy torpe, si me dejaba preparar la comida a mí seguramente habría un incendio -¿qué te pareció la reunión con los ejecutivos? – le pregunté para conocer su perspectiva, yo no había entendido mucho de lo que hablaban pero sabía que ella podía explicármelo a la perfección con peras y manzanas -Son unos pendejos, dijeron lo mismo que las dos reuniones pasadas. Creo que no se saben otro cuento – contestó ella de manera franca ¿Nunca han querido estar con una persona que no sea su pareja? Últimamente mi esposa y yo no habíamos tenido buena química en el ámbito s****l, el trabajo era muy estresante, el país en el que estábamos también lo era y nuestro entorno no ayudaba mucho. Mi madre siempre estaba hablando sobre que estábamos tardando mucho en formar una familia, no podía comprender que ya éramos una familia, no necesitábamos de un tercer o cuarto integrante, mucho menos de un equipo de fútbol para ser validados como una. En ocasiones me iba al baño, ponía el porno en mi teléfono y me masturbaba como un adolescente en pleno florecimiento de sus hormonas. No pueden culparme, yo también necesitaba descargar mis testículos de vez en cuando y mi mano nunca me decepcionaba. El punto es que creo que todos alguna vez hemos sido infieles, no hablo solo de tener sexo con alguien más, besar o tocar a otra persona, se es infiel cuando te masturbas viendo una porno y lo disfrutas totalmente, cuando imaginas a un actor, un amigo o un desconocido sin ropa, cuando te excitas involuntariamente por alguien más, es inevitable, todos lo hemos hecho alguna vez y el que no, que me disculpe en este mismo instante. No entiendo porqué las personas niegan su naturaleza, piensan en sexo al menos una vez al día pero se impresionan cuando escuchan la palabra, esa palabra estoy muy seguro que es mucho menos perversa que las películas que corrían en su imaginación cuando estaban excitados. Es totalmente válido sentir ese tipo de deseos, pero las personas no están listas para tener esa conversación. Mi esposa descubrió que me gustaba ver pornografía, recuerden nunca buscar en Youtube, es difícil de conseguir y es fácil dejar huella, para mi suerte no se lo tomó a mal, es tan inteligente, tan capaz, tan comprensiva. No puedo imaginar mi vida con otra persona, hace 20 años tomé la decisión correcta. Hundido en estos pensamientos me acerqué a ella y la besé, la llevé hasta la cama con aún más ganas de divertirme esta noche, sus labios eran tan suaves chocando con los míos, quería pensar en algo más pero solo estaba en mi cabeza el pensamiento de “Se sienten tan suaves también cuando los usa en otro lugar” así que le quité el vestido rojo, la peluca rubia y también los tacones y la disfruté por segunda vez en la noche.  

editor-pick
Dreame-Editor's pick

bc

Crónicas de una Ninfómana

read
17.6K
bc

Infelizmente Casados

read
3.7K
bc

Un café para el Duque. (Saga familia Duque Libro 1)

read
15.9K
bc

Quiero ser tuya!!!

read
3.6K
bc

Hermanastros +18

read
16.9K
bc

¡Serás mío querido hermanastro!

read
8.9K
bc

Bodas de Odio

read
5.7K

Scan code to download app

download_iosApp Store
google icon
Google Play
Facebook