Todo esto es tan extraño... Nunca me había pasado. Nunca había sentido esta mezcla de vacío y claridad, como si una parte de mí se hubiera desprendido sin hacer ruido, dejando un hueco que no sabía que existía. Con Johann era diferente. Crecí con él. Fue mi mejor amigo, mi confidente, mi sombra en los días largos. Compartimos secretos, risas, silencios. Y luego, sin que lo planeara, sin que lo buscara, empezamos a tener nuestros "encuentros". Esos momentos que no eran amor, pero tampoco indiferencia. Eran cuerpos que se encontraban, que se reconocían, que se buscaban por costumbre o por necesidad. Al principio, lo admito, era emocionante. Sentir la adrenalina mientras ocurría, esa sensación de estar haciendo algo prohibido, algo que solo nosotros sabíamos. Y luego, la emoción que venía d

