MIENTRAS TANTO, EN AL-SHARIF HOLDINGS, DUBAI A ESA MISMA HORA... Marissa Volkov estaba sentada en su escritorio en el piso treinta y ocho, con su computadora abierta frente a ella pero con su atención completamente enfocada en su teléfono personal que sostenía discretamente debajo del nivel del escritorio. Sus dedos se deslizaban sobre la pantalla con movimientos rápidos y precisos, navegando a través de perfiles de redes s0ciales, artículos de prensa, cualquier información pública que pudiera encontrar sobre un nombre específico: James Whitfield III. El prometido de Fátima Al-Rashid. Había estado haciendo esto durante la última hora. Encontró el perfil de i********: de James. Era publico y se veía como un hombre británico apuesto de unos treinta años, cabello castaño oscuro, perfect

