Su voz subió ligeramente con cada palabra, con pánico evidente filtrándose a través de su usual control: —¿Cómo se te ocurre decirle algo así sin consultarnos primero? Fátima asustada le hizo señas a Emir que comunicaban ¿Que pasó? pero Emir preocupado le hizo señas como "Después te digo" —Y a Fátima a James, lo sé —respondió Salomón con tono que era completamente tranquilo, como si esto fuera detalle menor en lugar de bomba nuclear—. Pero es una estrategia, Emir. Escúchame. Hizo una pausa antes de continuar con voz que adoptó tono más serio, más calculador: —El príncipe Mohammed es hombre muy tradicional. Muy familiar. Valora las alianzas familiares sobre todo lo demás. Cuando le mencioné que este proyecto era colaboración entre dos familias que estaban uniendo fuerzas no solo en neg

