MINUTOS MÁS TARDE... Después de Nina conversar con la pequeña Salma, Salomón y ella estaban a solas en su habitación conversando un poco, antes de tener sexo "pre-reunión", una rutina de sexo matutino que el magnate y jeque se había inventado antes de salir de su casa. Así que Nina, desnuda, se metió a la cama. Salomón, desnudo también, la abrazó con firmeza posesiva, rodeándola con sus brazos musculosos. Nina descansaba su cabeza sobre el pecho amplio de su esposo, sintiendo el latido constante de su corazón como un tambor bajo su oreja, ese ritmo que la había acompañado durante todos sus años juntos. —Bueno, lo repito de nuevo, ya nuestra niña... se está convirtiendo en mujer —dijo Nina con voz que mezclaba nostalgia y algo parecido a melancolía maternal, con sus dedos trazando círcu

