Observo pasar a Esmeralda por el pasillo donde yacen algunos jóvenes conversando. Se encuentra con sus auriculares puestos escuchando música y perdida en sus pensamientos como es de esperar. La sostengo del brazo y sutilmente la empujo dentro del cuarto de limpieza. Se encuentra de espaldas contra la pared y yo en frente de ella. Cierro la puerta empujándola con el pie y centro mi atención en ella. Me observa con la boca abierta, su semblante es de sorpresa. Traga saliva dificultosamente y tensa cada musculo de mi cuerpo. ¿Acaso le incomoda estar a solas conmigo? Pero si ya hemos estado a solas muchas veces. La blusa de color amarillo claro con algunas flores rojas atada en un moño y una pollera marrón oscuro se hace notar. Ese increíble atuendo resalta la maravillosa belleza de mi Esmer

