Una semana ha pasado desde mi aventura como prepago, no me gusta mucho pensar en ello, pero se me hace imposible, si no es mi maldito subconsciente recordándome el cuerpo y las mil sensaciones que me hizo sentir el señor D'monte, es Jessica, quien no deja de insistir en que regrese a trabajar para ella. Como si eso fuera a pasar. Si, sé que me contradigo yo misma, me gusta lo que tuve con él, lo admito, pero no quiero arriesgarme, sé que con el gusto puede venir algo más fuerte y no estoy dispuesta a caer en un círculo vicioso donde yo sea solo su puta para complacerlo, además de que es un delincuente y tiene novia. Estoy pensando como si él me gustara. ¿Y a quién engaño? Lo hace y mucho, pero tengo una voz insertada en mi cerebro que me dice que si me acerco demasiado a él me hará mucho

