—Rastrea el teléfono de la agente Catherine Shay —Ken le ordenó a otro agente, uno de los cuales había podido salir ileso mientras a los demás ya los estaban atendiendo. —Sí, señor. —Harrison se dirigió a la camioneta, decidido a que esto lo iban a pagar muy caro. Pero antes de eso, le llamaría a Miller para que estuviera al tanto de todo lo que estaba pasando y le diera la orden de hacer algo más que contundente ante la traición de una de los suyos. La camioneta donde viajaban se estacionó sobre la acera, a una cuadra del viejo y abandonado edificio textil. Era la ubicación que daba el rastreador de Dimitri, así que supusieron que debía estar dentro de este sitio. Eso esperaban de verdad, porque de no ser así, no sabrían qué hacer, ya que tendrían que buscar de nuevo, y para entonces, K

