—¡Tomaste mi celular! —exclamó de una forma contundente, como si de verdad supiera que ella lo había tomado. En ese momento, todos los guardaespaldas iban tras ella como si fuera la persona más peligrosa del lugar, pero algo más pasó... —¡Alto ahí y arriba las manos! Vicel queda arrestado por tráfico de armas ilegales... —De pronto, el sonido de sirenas y un helicóptero sobrevolando el lugar interrumpió el sonido de su propia voz. Todo se volvió un caos con gritos y hombres armados de la DEA e INTERPOL tomando el lugar. Esto podría ponerse muy mal, lo sabía, pero era inevitable quedar en medio de un enfrentamiento que pronto se convertiría en un charco de sangre sin nadie que la ayudara a salir de ahí. Marcus aún se encontraba dentro del ducto de ventilación, a pocos metros de la habit

