Miro hacia una de las esquinas donde se encuentra de pie recargado en un pilar sin decir nada. —¿Por qué no también obtener dinero de todo esto? Así que me llevé a tu tonta hija. —La miro de forma violenta—. Vaya, te sale lo fiera cuando se trata de ellos. —Ríe. —Eres una hija de puta. —Gracias... pero ahí no termina. Jo, también la recuerdas ¿no? —dice de forma irónica—. Ella me dijo cómo Marcus te culpaba de todo y como te quedarías en casa sin nadie cuidando de ti, todos se iban a ir a rescatar a la pequeña Mia. —Suelta un puchero falso y burlesco. Mi mirada se intensifica más cuando escucho todo lo que ha hecho para hacerme daño, a mí y a mi familia. —Y hemos aquí linda Cat. Se detiene enfrente de mí, me inspecciona con la mirada y saca de su cintura una pistola. Trago grueso al

