—Te mandaré toda la información por correo. —La rubia dijo, haciéndole una señal a Marcus, quien abrió su portátil. Tenía la información lista—. En este momento debería llegarte. —El azabache apretó "Enter" y el correo fue enviado. —Sí, me acaba de llegar. Leeré toda la información y hablaré con el juez. Cualquier cosa, estaremos en contacto... ah, y por favor, cuídate. —Mik dijo serena. —Sí, cuídate también. Quiero saber cada cosa que suceda con ellos y cómo es que procederán. —Mik suspiró de nuevo. —Solo quiero pedirte paciencia. Aunque tengamos todas las pruebas en nuestras manos, habrá quienes querrán callarnos, y tal vez pongamos en peligro nuestras vidas. —Mik musitó, aunque en realidad no estaba preocupada por su vida. Catherine se mordió el labio al escucharla. Tal vez le estaba

