—¿Tú... por qué te hicieron eso? —Catherine estaba impactada por las revelaciones. Ken negó con la cabeza. —Me obligaron a hacer cosas que no me gustaron, pero en este momento, ya no me importa. Crecí rodeado de sangre y, bueno, son los Triada. Sabes lo que hacen y con quiénes lo hacen. —Ken se encogió de hombros, como si lo que estaba diciendo ya le resultara trivial. —¿Eso significa que los Triada están infiltrados en cualquier lugar? —Catherine preguntó, curiosa. Señaló a Ken—. Tú estás en la DEA y ahora me confiesas que trabajas para ellos. En el IMEI que leí, decía claramente cómo en menos de tres años te ascendieron a este departamento, te cambiaron la identidad. Debe haber un motivo para todo esto o solo te mandaron para vigilar a Miller. —Lo hay... y Miller no tiene que ver. E

