En eso pensaba hasta que se dio cuenta de que Harrison había estacionado su auto. Miró a su lado, viendo la casa. ¿Qué hacían ahí y no en la agencia? Marcus llegó a la agencia de policía, donde se suponía que Ken llevaría a Catherine para dar su testimonio de lo que había pasado. Lo extraño y preocupante era estar esperando por horas sin saber de ninguno de los dos. —No me gusta esto —Marcus caminaba de aquí para allá con las manos en la cintura. Esto era muy desesperante. Víctor no quería decirlo porque sabía que se pondría peor, pero nada de lo que estaba pasando le gustaba en lo absoluto. —Por favor, ya pasaron tres horas —Marcus exigió golpeando el escritorio de la recepcionista—. ¿Dónde está mi esposa? —Cálmese, no sé dónde está su esposa —la señora mal encarada no lo ayudaba mu

