Cuelga y me entrega el celular, se sienta como si nada y yo estoy con la boca abierta. —¿Por qué has hecho eso? —Estoy preocupada y no porque Marcus se enoje si él está aquí, si no porque la última vez que pelearon se lastimaron mucho. —Tranquila, solo me gusta molestar, además podrás saber que tanto le importas... en este momento se encuentra en el aeropuerto tomando un vuelo a Chicago... va a cerrar una asociación con los Coleman. Le tomó meses concretar una cita, veremos si es tan tonto para dejarse llevar por los celos. —¡Marc! —lo reprendo. No quiero ser una molestia para Marcus, pero no creo que algo como esto le importe más que sus propios negocios, vamos, él debe de saber que es solo Marc jugando con él. —Le fastidia saber que me gustas. —Sus palabras suenan finas—. Y le fasti

