CAPÍTULO VEINTIUNO —¿Has encontrado algo? —preguntó Laura, agarrando una silla para sentarse al lado de donde Nate estaba trabajando. —Bueno —dijo Nate, dejando caer su bolígrafo por un momento y frotándose los ojos. Parecía como si estuvieran a punto de volverse cuadrados, de mirar la pantalla durante tanto tiempo—. Comencé con tus casos más recientes y fui retrocediendo a lo largo de la base de datos central. Todavía no he encontrado nada. Muchos de estos tipos todavía están en la cárcel. De los que ya han salido, he consultado con sus oficiales de libertad condicional. Todos y cada uno de ellos están lo suficientemente lejos de aquí como para no estar involucrados. —Hmm —Laura se inclinó y miró el cuaderno de Nate. Él se reclinó en su silla para facilitarle la visión—. ¿Y antes de es

