Pasaron los días después de la cita, días en los que Míster Terre (lo llamaremos así de cariño) tuvo que viajar por su trabajo; durante sus días Mister Terre se enfocaba de lleno en todas las actividades que involucra su faena, el día se pasaba increíblemente rápido y al final de la tarde se encontraba completamente agotado, se disponía a dormir y descansar las pocas horas que su cerebro necesitaba para recuperarse, no más de 6 horas y su cerebro comenzaba a trabajar en todas las actividades del día siguiente... Así, normalmente eran sus días, pero estos días eran diferentes, ¿Por qué sigo pensando en ella?, no sucedió nada especial entre nosotros, normalmente puedo pasar la página, pero, ¿Por qué esta vez me llena de remordimiento algunas respuestas?, ¿pude haberle dado más oportunidad para expresarse?, ¿la asusté demasiado? La semana que hablamos cuando la conocí por la aplicación pude reírme muchísimo, tenía mucho tiempo sin divertirme tanto con una persona, durante esa semana me envío videos y otras cosas que me hicieron reír demasiado, y me encantaba hacerla reír con mis tonterías. Quise asustarla muchas veces, para ver si renunciaba a conocerme, sin embargo, se mantuvo firme, pero ese fin sí que la asuste, estoy seguro que no quiere saber nada mas de mí. No importa, ella me hizo pensar que quizá podría intentar tener una relación, pero al conocerla no quise más, es dulce, tiene algo en sus grandes ojos negros, pero no, mejor no inventar, hacerle daño, volverme vulnerable, no vale la pena, las relaciones hoy en día no funcionan.
Mientras estaba en mi apartamento, pensaba en tantas cosas, pero le prometí no propasarme, jamás lo haría, soy un caballero, bueno, sé que me faltaron cosas por hacer, pero quería que ella me las pidiera, le deje a su elección todo, pero ella no tomaba acción sobre lo que quería, dejaba que todo lo decidiera yo, yo no quería hacerlo, quería que ella decidiera. Quería mostrarle mi departamento, pero no supe como decirle sin que lo entendiera mal, quería mostrarle mi trabajo, pero no me pregunto por mi trabajo, le mostré algunas fotos que tomé fotos que me emocionan, de las cuales me siento orgulloso, pero no percibí que ella sintiera lo mismo, le entregue un recuerdo, tonto, pero importante para mí y ella simplemente lo dejo en el mesón de mi cocina. Ella se mostraba un poco saturada con todo lo que le decía, pero entre verdades, yo también bromeaba quería a la chica con la que hablaba por w******p, pero ella no apareció. La asuste, si de seguro la asuste.
¡Ya no quiero pensar más en eso!, debo concentrarme en mi trabajo, tengo otra cita pronto, espero que todo esto me ayude a olvidar esta situación. Además, ya la borré de mis contactos, ya no tengo forma de comunicarme con ella, es mejor cerrar todo rápido y evitar cualquier tipo de comunicación que no nos beneficia a ninguno de los dos. Recuerdo que pensé que quizá podríamos tener algo serio, pero no ya no. Mi vida continua, es hora de ir a trabajar.
Ufff, final de día, de regreso a la ciudad, de regreso al apartamento, estaré dos días, y en esos dos días tendré mi cita, es una chica de clase, simpática, hermosa, tiene también ojos bonitos, esta vez no voy a decir mayor cosa, no me interesa que me conozca. Llegaré a la cita, la recogeré en su casa, le abriré la puerta para que suba al carro, la llevaré a un restaurante bonito, y espero que la noche prometa, tengo que recordar no explicar demasiado de mi vida, lo básico, sin dejarla entrar demasiado, sin asustarla. Aún me acuerdo de ella, la chica de los grandes ojos negros, pero ese tema está terminado. Entre a Tinder y ya no estaba en mis match, ella me elimino, obvio que la asuste, obvio que no quiere nada conmigo. No importa, voy en camino a mi cita y ya no me interesa nada del pasado, es hermosa la joven de mi cita y sin duda alguna no voy a pensar más en la chica de los grandes ojos negros.
Llegue a un nuevo lugar, debo continuar mi trabajo, hace tres días fue mi cita, y si logre sacar a la chica de los grandes ojos negros de mi mente. La joven hermosa de mi cita es espectacular, y la cita estuvo perfecta. Sin embargo, en las noches cuando mi cerebro vuelve a despertar vuelvo a pensar en ella. Esta vez estaré fuera de la ciudad por una semana entera, y regresaré el fin de semana por lo que se cumplirán dos semanas sin saber nada de ella. Creo que mejor llamaré a la chica hermosa, e intentaré de nuevo olvidar en sus brazos todo el pasado.
En esta semana, el tiempo ha pasado lento. No he pensado mayor cosa, el trabajo me tiene distraído, y ya mañana regreso a la ciudad. Hoy no quiero dormir, anoche soñé con ella, con sus ojos negros profundos, me gustan mucho sus ojos, aunque sus labios y su sonrisa también me hipnotizan. Sigo pensando en ella, y llame a la otra chica, se emocionó que la volviese invitar a salir, pero la verdad no estoy seguro si hacerlo o no. Mañana es sábado, decidiré mañana si salimos o no.
Amaneció otro día y me siento agotado, tengo dolor de cabeza, y me duele el cuerpo. Quizá estoy enfermo, es mejor que cancele mi compromiso con la chica hermosa. ¿Realmente me siento mal? ¿O es solo una excusa? No lo sé, no quiero pensar demasiado, hoy quiero leer un libro y quedarme en mi casa, comer sano, y trabajar un poco. Hoy quiero estar tranquilo.
Anoche volví a soñar con ella y hoy apenas es domingo, ¿qué me espera el resto de la semana? ya no puedo, me voy a volver loco, ¿Qué me pasa?, pero seguramente ella ya no piensa en mí, seguramente no recuerda ni siquiera quien soy. No puedo más con esto, quiero escribirle, si le escribo y me responde cortante de seguro me provocará tanta rabia que terminaré por olvidarla, pero borre sus números... ¿Qué hago?, sé dónde vive, no se su departamento, pero ¿cuántas mujeres con dos cachorros de pastores alemanes albinos puede haber en ese edificio?, es cierto que esos perros se asemejan a otras razas, pero seguramente el personal de seguridad del edificio me ayuda a ubicarla. Tengo que tener una buena excusa, para que me ayuden o puedo quedarme un rato fuera de su edificio, sé que los saca dos veces al día, así que en algún momento la puedo ver. ¿Sera que esto ya es muy obsesivo? ¿Muy acosador de mi parte?, que dirá si lo hago, pero que importa es mejor si reacciona mal porque la podré olvidar mucho más fácil, no voy a tolerar malos ratos de nadie.
No pude más, llegué a su edificio. Estoy hablando con el personal de seguridad e inmediatamente mencioné su nombre y los perros me dijeron su departamento. Me preguntaron si la llamaba, pero les dije que le quería dar una sorpresa. Que, si me podían llevar hasta su apartamento, voy subiendo en estos momentos con el personal de seguridad en el ascensor. Espero me reciba, que mal rato si me cierra la puerta en mis narices. No sé qué estoy haciendo, odio los pelos y voy a un departamento con dos perros. Estoy tocando su puerta, la ansiedad comienza a carcomerme, sus perros sintieron la puerta primero, están haciendo sonidos del otro lado, y escucho a alguien caminar hacia ella. Recuerdo que ella vive con un amigo, y si es el amigo que me abre ¿qué le digo? Se comienza abrir la puerta y lo primero que veo son sus grandes ojos negros, ¡que hermosos! pero solo un instante porque baja la vista para darle comandos a sus perros y que se queden tranquilos. Ahora que estoy aquí con el señor de seguridad me da miedo lo que pueda decir, la miro y le digo Hola, ella arruga el entrecejo y me mira con curiosidad, ¿será que no me reconoce?, el señor de seguridad le dice que, si me conoce, ¿Qué responderá? Mi estómago se hace sentir, removiéndose todo en mi interior. Unos segundos más tarde, que para mí fueron horas, ella le responde al señor, y yo respiro. Me hace pasar a su departamento, y me protege de sus perros que muy efusivamente quieren saludarme. Les dice, no chicos a él no le gustan los perritos quédense tranquilos, pero ellos intentan todo por llegar a mí. No sé qué hacer, no quiero sus pelos, pero ellos no lo hacen por mal, y ella los quiere. No me da tiempo de pensar cuando me dice, . Hago caso a sus instrucciones, y voy hasta su cuarto, enseguida llega ella, cierra la puerta, me pide que me siente, solo está su cama, no hay sillas así que me siento y ella se sienta a mi lado y me dice con sus grandes ojos negros, con una leve sonrisa en sus hermosos labios.
Mi mundo cayó a sus pies, me gusta, me gusta muchísimo, no la puedo olvidar porque no la quiero olvidar, quiero que sea parte de mi vida, todo esto lo veo claro en mi cabeza, pero que le digo, ¿y si ya está saliendo con alguien más?. No me queda más que ser honesto y enfrentar mis miedos. Le digo que siento haber llegado a su departamento de esta manera, pero la había borrado de los contactos en mi celular y no tenía cómo comunicarme con ella. Ella se ríe de mi comentario tan honesto pero cruel y me dice que si yo venía hacerle daño. Por lo contrario, le explico que no he dejado de pensar en ella, que lo intente pero que me gustaría que lo intentáramos de nuevo, me gustaría otra cita con ella, me gustaría conocernos, me gustaría otra oportunidad. Me extiendo en una retahíla de todo lo acontecido y mientras le explico también intento entender lo que siento. Me mira, y me pregunta si de verdad siento lo que digo porque para volverlo a intentar, tiene ciertas condiciones, obvio que sí, le respondo, estoy aquí ¿no?, y procede a explicarme lo que quiere.
Si lo intentamos de nuevo, quiero que seas caballeroso, quiero que me abras y cierres la puerta del carro al subirme y bajarme, si tengo que tomar un taxi quiero que esperes al verme subir al taxi y hasta que arranque, quiero que me pidas la ubicación y que me preguntes cuando llegue como me fue, quiero que me trates como una dama, porque es lo mínimo que un hombre debería hacer. Quiero que te sientes a revisar todos tus libros conmigo en el piso, y que me prometas que leerás algunos conmigo, o me los leerás y yo te escucharé acostada en tu pecho. Pero por sobre todas las cosas quiero que me tengas paciencia, y que me elijas todos los días, si lo sientes me elijas y si no seas honesto y nos dejemos ir por diferentes caminos. Quiero que seas honesto y te muestres como eres pero que quieras mejorar por ti y por nuestra relación si llegamos a tener alguna, y de igual manera lo haré yo. Y estas son mis condiciones.
Respire profundo, nadie me había hablado de esta manera, y sus condiciones no me parecían ilógicas, un poco apasionadas quizás, pero finalmente eso era lo que estaba buscando en mi vida. Le dije que sí, que sí lo haría. Y acto seguido me pregunto por mi semana, si tendría que viajar y como iban a funcionar las cosas entre los dos.
Mientras bajo la mirada para pensarlo y entender que mi vida iba a cambiar, me toma de la barbilla y une sus suaves labios a los míos. Me da un beso delicado, y siento su aliento, el calor de sus labios, de su lengua, su sabor delicioso, no me esperaba esto, pero ahora, sin duda alguna voy a hacer que esto funcione.
….. Mientras me separo de los labios de Mister Terre, se mueve algo en mi cama, abro los ojos para revisar quien es, y veo a Gogh mi perro acomodándose en mi cama, no entiendo aun bien en la oscuridad la imagen, y de pronto vuelvo en mí y comprendo, todo ha sido un sueño.