Capítulo 13 Riley gimió al meterse bajo el agua caliente de la ducha. Vox se había mostrado insaciable la noche anterior. Para ser una mujer que se había aferrado a su virginidad como si esta hubiese sido la mismísima antorcha olímpica, desde luego se le había dado muy bien deshacerse de ella en el peor momento posible. En todas las revistas que había leído no se había mencionado ni una puta palabra de que los hombres pudiesen tener sexo tantas veces seguidas como lo había hecho Vox. Una vez era lo habitual, dos veces se consideraba tener suerte, si podían cumplir en una tercera ocasión es que eran Hércules en persona… ¡pero Vox la había hecho suya al menos tres veces en una hora! Y no solo eso, sino que había seguido follándosela hora tras horas hasta que Riley había acabado cayendo inc

