*** ELIZA *** Llego a casa después de clases. Entro a la habitación y mamá está caminando de un lado a otro, esperándome. — Hola má!. — La saludo asombrada de verla ahí. — Qué haces tú con ésto?, Me puedes explicar?. — Grita enseñándome las pastillas que celosamente, guardaba en mi nochero. La sangre se me enfría. Después de unos segundos, aclaro mi garganta. — Las tomo para regular mi periodo. He tenido algunos desórdenes. — Le miento lo más tranquila que puedo. Da un suspiro. — Por qué no me lo dijiste?. Debes confiar en mí. Soy tu mamá y te amo, así no lo creas. — — Por Dios, mamá!. Si no confías en mí, Cómo me pides que yo lo haga?. — Le rebato con la voz cortada y ella se va dejando las pastillas sobre el nochero. Cubro mi boca con las manos mientras me siento en la cama.

