—¿Dónde está, Mathew? —sentía mi sangre hervir, mi paciencia a tope y mi cuerpo listo para reaccionar de forma violenta.
Se había ido, me había dejado y se las llevó. ¡Se las llevó! No hay ningún rastro de ellas; ni siquiera ha usado su tarjeta de crédito como para que pudiera rastrearla. Chelsey desapareció de la faz de la Tierra justo cuando yo estaba en Miami para una reunión.
¿Cómo reaccionar cuando descubres que tu mujer te abandonó y se llevó a tus hijas? Una simple carta fue lo que dejó. Lo había malinterpretado todo, ella vio algo que no fue y eso me está carcomiendo por dentro.
La necesito a mi lado de nuevo...
Sé que el maldito que tengo en frente sabe dónde está. Ella no dejaría M&C de repente, sería algo descuidado e irresponsable. Se encuentra en algún lado de este odioso país y aún sigue trabajando, lo sé.
—No sé de qué diablos hablas. Chelsey no se ha contactado conmigo desde ayer Lion.
—¡Mientes! —golpeé con fuerza su escrito para hacer que me mirara. Estaba irritado y así no conseguiría mucho.
—Si desapareció por algo habrá sido, ¿no? Yo diría que la dejes en paz —no puedo golpearlo, no ahora.
—Lincon, voy a encontrarla cueste lo que cueste. ¡Yo sé lo que pasó, sé qué vio y también sé que toda esa mierda fue un error! El día en que la mujer que amas te abandone, quiero ver cómo reaccionas —me miró inexpresivo y enseguida se me vinieron varias cosas a la mente—. ¿Tú qué sabes de amor? Ella te dejó por otro, tuvo hijos y claro, ahora aprovechas que se peleó con su pareja para conseguirla —apretó con fuerza su mandíbula. No podía quedarme ahí más tiempo.
«Lion, sé que pasamos muchas cosas juntos, tanto buenas como malas. También sé que sentías cariño por mí, al menos por un corto tiempo lo sentiste, y yo también.
Decidí escribirte esto porque no sería capaz de decírtelo cara a cara. Mi corazón se rompió por completo cuando te vi besándote con ella. Sabes de quién hablo, lo sabes muy bien.
No me di cuenta antes; estabas muy raro últimamente. No pasabas mucho tiempo en casa, tenías esas llamadas raras y nunca me decías dónde estabas cuando me atendías por teléfono.
Odio tener que llevarme a las niñas y privarte de ellas, pero sé que no podrías tú solo. No tienen la culpa y no están metidas en esto, por lo cual en su debido momento prometo que volverás a verlas. Por ahora por favor déjamelas, las necesito...
No pierdas el tiempo intentando buscarme, no podrás. No estoy con nadie conocido Lion, estoy sola y no te la pondré fácil.
No sé qué tipo de reacción tengas al leer esto. Quizás me odies, quizás te desesperes y quieras encontrarnos o quizás estás feliz por sacarte un peso de encima.
Haz tu vida y yo haré la mía. Intento tomar esto lo más maduro posible. Te amo, aún lo hago Lion. Chels»
¿Dónde estás amor? ¿Dónde?...