Capítulo I

993 Words
La lluvia caí rápidamente provocando que el pavimento se mojará por completo. El paraguas hacia su trabajo de proteger cierta parte de mí cuerpo, pero no impidió que mis zapatos no salieran afectados. Llegué a su departamento a toda prisa. Daniel me había dicho que llegaría tarde de su trabajo, así que salí del mío algo temprano para sorprenderlo haciéndole una rica cena para celebrar nuestro aniversario. Los truenos se escuchaban tenebrosamente, parecía que el cielo se iba a caer. Abrí la puerta y dejé el paraguas a un lado, me sacudí el agua de mi vestido con las manos inútilmente. Me dirigí a la cocina dispuesta a iniciar con mi objetivo; sin embargo, escuche gemidos salir de la habitación de Daniel, caminé a paso lento ya imaginándome escenarios en mi mente. Cuando abrí la puerta mí alma se fue de mi cuerpo, no salí corriendo ni mucho menos dije alguna palabra; simplemente me quede paralizada viéndolo como follaba a una mujer que no conocía. Ellos al verme se detuvieron, la chica se cambió rápidamente y salió de la habitación sin decir nada, solo pude ver vergüenza en su rostro. Daniel por otro lado se puso su pantalón de mezclilla de manera tranquila, esperando que yo iniciará la conversación. Le pedí una explicación y él cruelmente me la dio: me dijo que yo no le despertaba deseo que era aburrida en la cama y que parecía una mojigata por mi manera de vestir y que solamente salió conmigo porque era la hija de un empresario y pensó que a través de mi obtendría un beneficio monetario. Sus palabras me afectaron más de lo que esperaba. Había crecido en una familia Católica con valores y conversadora. Quizás él tenía razón pero ¿acaso eso era una excusa para engañarme? Le había dado mi virginidad, mi amor incondicional y él simplemente no le importó, comprendí que nunca fui importante para él. Salí de ese lugar rápidamente, ni siquiera le dije nada, las palabras no salían de mi boca. El nudo en la garganta no me permitía pronunciarlas, tomé un taxi que me llevó a mi departamento, cuando llegué me tiré a la cama a llorar como nunca antes ¿Cómo pueden existir hombres como Daniel? ¿Cómo unas cuantas palabras te pueden dañar de una manera que te hace replantearte todo lo que ha sido en tu vida? Las horas pasaron, el cielo parecía más oscuro, me sentía poca cosa y realmente dolida. No sabia que hacer ni mucho menos como seguir con mi vida. En los siguientes días, llegaba de mi trabajo a solo llorar por lo insignificante que era mi vida, en ocasiones pasaba en el sofá viendo películas de romance donde siempre había un final feliz: con eso mis ánimos estaban por lo suelos. —No puedes seguir así, por lo menos busca una actividad que te distraiga y que te haga olvidar lo que te paso—me recomendó Carol a través de una video llamada, la conocía hace mucho tiempo, pero ella tuvo que irse a vivir en otra ciudad por su trabajo, así que nos comunicábamos por internet. —De acuerdo trataré de hacerlo—respondí sin ánimos. Quizás ella tenía razón había pasado, ya un par de semanas y no podía seguir de esta manera tan deprimente. Cerré la ventana de la video llamada. Busqué en internet alguna actividad que realizar y que me mantuviera ocupada. Quizá algunas clases de repostería me ayudaría; Sin embargo, me topé con una página web de una agencia llamada Florentino. Su nombre me dio curiosidad, ingresé y lo primero que vi fue este anuncio: "Si eres una mujer que necesita aprender técnicas para mejorar su vida s****l, solo llama al número del final del anuncio y consigue a uno de nuestros maestros privados del placer. Él te enseñará todo lo que tienes que saber para que ese aspecto de tu vida sea más excitante y emocionante. No lo pienses más, llama en este instante y entérate del pensum de las clases que ofrecemos que va desde clases teóricas de sexo oral hasta otras prácticas. Te aseguramos discreción y eficacia en nuestros servicios". Termine de leer el anuncio, era impactante lo que había leído. Nunca imaginé que existiría un lugar así. Mi curiosidad aumentó y observé bien el contenido de la página especialmente de los servicios que ofrecían. Entre ellos: clases privadas a domicilio. pero lo mas sorprendente era el pensum de las clases que impartían dichos maestros del placer, entre estas estaban: Sexo oral, Anal, técnica de seducción, Clases de mejoramiento visual, técnicas de placer en tríos, entre otros. Me había quedado sorprendida y algo excitada por todo lo que había leído. Estaba indecisa en llamar o no a un maestro privado del placer, me pregunté si de verdad necesitaba de alguien que me dijera que hacer en algo tan común como era el sexo; sin embargo, por la experiencia que había tenido con mi ex novio, pensé que posiblemente si lo necesitaba. Era el momento de cambiar mi vida y tener una mejor autoestima como mujer. Después de tanto pensarlo decidí llamar a la agencia. Ellos me preguntaron si quería el curso completo de tres meses o solo algunas clases en particular, las clases duraban una hora cada una, ya que se explicaban la parte teórica y práctica. Opté por el curso completo y decidí que las clases fueran en mi departamento. Antes de colgar ellos me aseguraron que mi maestro llegaría el próximo viernes por la noche. Por lo tanto solo debía esperar. No sabia si había hecho bien, pero estaba segura que necesitaba mejorar mi vida y que mejor manera que tener este tipo de clases, así ningún otro hombre me diría aburrida y mojigata de nuevo: Una nueva Ericka Lozano estaba punto de nacer. Nota de la autora: Mí estilo son las historias cortas. Escrita en el año 2018. Saludos enormes y gracias por tu atención.
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