Después que le comunicamos al doctor de nuestra decisión. Nos mencionó que debían hacerme un ultrasonido Para conocer como estaba el bebé, así que me trasladaron a otra habitación en una silla de ruedas para no hiciera esfuerzo. Cuando ingresamos a la habitación donde me haría el ultrasonido. Me recosté en la camilla, Vicent estuvo a mi lado en todo momento, sostenido mi mano. Sentir su apoyo me dio la fuerza que necesitaba. En ese momento una doctora ingresó. —Hola, soy la doctora Méndez—se presentó amablemente tomando asiento—. ¿Estas lista?—me preguntó colocando un poco de gel sobre mi vientre. —Si—le dije un poco nerviosa, estaba preocupada por mi bebé. Miré el monitor en todo momento mientras la doctora hacia su trabajo. —Aquí está, pueden ver su pequeño latido—dijo la doctora s

