Dos días después de nuestro último encuentro en Florentino. Vicent notó que estaba algo pálida y un poco enferma aunque le dije que estaba bien, no me creyó. —Estoy bien no te preocupes—le dije fingiendo una sonrisa, se notaba pensativo y muy preocupado—. ¿Qué te parece si vamos a caminar un poco por el parque? —le dije para relajarnos un poco y olvidar que mañana conocería por fin los resultados. —De acuerdo— afirmó tocando la punta de mi cabello, últimamente hacía eso—. Vamos, antes que oscurezca—mencionó. Salimos del departamento, caminamos unas cuantas cuadras hasta llegar al parque. Nos sentamos en unas de las bancas frente a los columpios donde un par de niños jugaban. —¿Ya encontraste algún departamento para que nos mudemos?—le pregunte recordando que se reuniría con un agente

