Él está vivo |7|

4322 Words
Y el jueves había llegado, mis ojos se están abriendo con pesades y aunque intento estirar mi cuerpo, no logro hacerlo, pues algo pesado y gigantesco está impidiendo que lo haga. Tony está completamente abrazado a mi cuerpo, tiene uno de sus brazos por debajo de mi cuerpo, sosteniéndome firme por la cintura y su otra mano, está sosteniendo literalmente a mi seno, sus piernas están cruzadas con las mías y tiene su cabeza enterrada en el hueco de mi cuello, ahora yo me consulto ¿puede respirar ahí?, y eso es lo que menos relevancia tiene ahora mismo. Me estiro como puedo para poder tomar mi móvil, el cual está sobre la mesa de noche, con un esfuerzo sobre humano logro hacerlo, miro la pantalla del mismo y veo que son las diez treinta de la mañana ya. —Papi — le llamé, nada, no obtuve respuestas — Tony necesito ir al baño — le dije Pero él en cambio, antes de soltarme, su agarre se hizo más fuerte, arrastro mi cuerpo por completo hacia el suyo, de modo que me quede con medio cuerpo encima suyo. Moví mi pierna para poder acomodarme y no estar incomoda, en la acción corrí su bata de ducha, dándome cuanta así, que Tony estaba completamente desnudo bajo de ella, mordí mi labio inferior intentando quitar todo pensamiento fuera de lugar ahora mismo y suspiré cerrando mis ojos. |—No mires hacia abajo — | me dije a mi misma mentalmente —¿Las cosas se pusieron muy difíciles ayer? — su voz ronca me volvió a la realidad Levante mi cabeza para poder verle mejor, ya que estaba recostada en su pecho, asentí. —Me liberas porfis — dije, él sonrió y suspiró —Literalmente, hace dos días que no duermo y se sintió muy bien hacerlo — murmuró, pestañeé repetidas veces — pero acabas de interrumpir ese hermoso dormir — agregó, mordí mi labio —Lo siento — susurré Tony tomo mi barbilla con su mano y levanto mi rostro, para pronto dejar un beso en mis labios, si bien su idea era darme un beso corto, yo no pude evitar seguir aquel beso y pronto volverlo apasionado, no puedo negar que mi deseo por este hombre era inmenso, y hace tan solo unos días que él había comenzado a mostrar ese lado de él y pues yo, no podía hacer más que aprovecharme de ello. —¿Qué haces? — susurró con la voz agitada Pues me había pasado encima suyo, ahora mismo estaba sentada a horcajadas sobre su pelvis. No respondí a su pregunta, solo volví a inclinar mi cuerpo y lo bese nuevamente, mis manos viajaron rápidamente a su torso y lo acariciaron por debajo de la bata de ducha que lo cubría, las manos de Tony tomaron mis muñecas intentando detener aquella acción, pero no se lo permití, en cambio agarre sus manos y las posicione sobre mis caderas. Él dejo de besarme en aquel momento y negó con su cabeza cuando nuestros ojos conectaron. Yo estaba malditamente caliente ahora mismo y él pretendía detener todo, que acaso está loco ¿o qué? —¿A que le teme el señor Harris? — consulté — ¿Acaso le teme a una pequeña mujer indefensa? — agregue haciéndole ojitos, él sonrió de lado —No juegues con fuego Camila — advirtió —aparte, sabes que por más que nos vayamos a casar no... — —Me veras como a una maldita mujer — terminé por él Justo en el momento que me salía de encima suyo, mas no llegué a bajar de la cama, pues tan pronto como terminé de hablar, ya estaba bajo su cuerpo con mi espalda pegada a la cama. —No pienso tocarte mientras seas mi prometida — hablo firme Sonreí de lado y le miré con las cejas alzadas. —Oh dios mío, ahora el señor Antony Ezequiel Harris es todo un caballero — dije burlona —No lo soy, claro que no, más hasta que no tenga el acta de matrimonio firmada por ambos, no voy a tocarte — dijo Tomé una de sus manos y la lleve sin problemas hasta mi intimidad, la cual estaba muy húmeda, Tony me miró con intensidad y trago con dificultad, su mandíbula se tensó, mas no saco su mano de donde yo la había puesto. —Espero con ansias el día de nuestra boda — susurre cerca de sus labios —No tientes al diablo Camila — dijo, sonreí de labios cerrados —Para nada señor Harris, puede estar tranquilo, no lo haré — dije Coloqué mis manos en sus pectorales y allí hice fuerza para alejarlo de mí, el cuerpo de Tony callo de espaldas en la cama justo a mi lado, me levanté de mi lugar escuchando como de sus labios salía un suspiro, giré solo mi cabeza para poder verlo, él estaba con su antebrazo tapando sus ojos, mientras sonreía mordiendo su labio inferior, sonreí también, antes de emprender viaje al baño, necesitaba una ducha fría, muy fría. … Cuando estaba terminando de secar mi cuerpo y salir de nuevo a la habitación y buscar algo de ropa cómoda para ponerme, escuché como la puerta de la habitación era golpeada, me asomé por la puerta del baño y Tony me miró desde la cama, se encogió de hombros al ver que le miraba. —¿Quién? — consulté —Ana pequeña, es la señorita Gemma está hecha un mar de lágrimas haya abajo — me dijo Mi ceño se frunció y mi mente pronto pensó lo peor, ayer Cassie no estaba bien y había intentado tomarse un frasco completo de pastillas para dormir, cosa que había preocupado a todos, hasta ahora no había tenido noticias de nuestra amiga y que Gemma este así no era una cosa buena. Ajusté el tirante de la bata a mi cintura y salí de la habitación de inmediato. —¿Dónde está ella? — le consulté a Ana —En la sala — contestó Caminé con presura recorriendo el corredor, baje las escaleras de dos en dos, mientras le hacia un rodete a mi cabello, el cual no había lavado; cuando llegue a destino me encontré con mi mejor amiga sentada en el sofá, ella tenía sus codos apoyados en sus rodillas mientras sus manos tapaban su rostro, su cuerpo se sacudía a causa del llanto y sus manos temblaban a sobre manera. Me acerque a ella y la abrace de modo que dejo de estar en aquella postura de auto protección, Gem al sentir mi contacto se abrazó a mi cuerpo con fuerza y lloró con más ganas aun, la preocupación invadió mi cuerpo. —Él, Camila él...— no lograba articular palabras a causa del llanto —¿Qué sucede? Tranquila Gem, intenta respirar y contarme lo que sucede — le dije Ella respiró hondo y me miró, para luego negar y volver a llorar, mis manos acariciaron su rostro limpiándolo de las lágrimas y luego arregle su cabello, que estaba hecho un lio. —Haber amor mío, respira y tranquilízate para así poder decirme que sucede, me estas preocupando Gem — le dije, ella logro asentir y respirar profundo Ella trago saliva antes de intentar decirme lo que estaba sucediendo y por qué estaba así de angustiada. —Esta, esta mañana estaba saliendo de casa sabes — dijo, asentí — yo iba hablando por teléfono con In-iop — dije —El coreano lindo, si ¿qué sucede con él? — consulté —Nada, con él no sucede nada — dijo, suspiró — el hecho es que, ¡Ay dios!, esto es loco sabes y preocupante porque puedo jurar que lo que vi era verdadero, quiero creer que es una loca ilusión y que lo vi porque me siento culpable de enamorarme de alguien más, Cam, hoy cuando salía de casa lo vi, yo vi a Sam allí de pie frente a mi puerta, él estaba allí y en cuanto nuestras miradas se cruzaron salió corriendo — dijo, sus ojos se aguaron nuevamente — era él Cam — susurró Ella comenzó a llorar en silencio, tome su cabeza desde su nuca y la apoye en mi hombro, mientras acariciaba su cabello, miré a su espalda, Tony estaba allí de pie igual de sorprendido que yo, por lo que acababa de escuchar, estamos claros que ella intentaba continuar con su vida y ahora había conocido a un nuevo chico, pero de ahí, a alucinar con mi hermano por qué se siente culpable, eso es de locos, o verdaderamente lo vio, o aquella persona se parecía mucho a Samuel. —Se que estarás pesando que estoy loca, yo también quiero creer eso, pero Cam, él se parecía tanto a Samuel — me dijo alejándose de mi — yo fui tras de él, pero cuando doble la esquina ya no estaba, entiendes que me estoy volviendo loca nuevamente, que veo a Samuel en donde no está, tengo miedo de recaer nuevamente Cam — reveló, negué —Claro que no Gem, debes estar tranquila — le dije — debe ser el estrés por la tesis y el trabajo — agregué, ella negó Sorbio su nariz —Era él, yo lo vi — dijo Gemma tapo su rostro con sus manos y suspiró, pronto llevo sus manos hacia atrás y con ellas arrastro su cabello, me miró fijo para luego dirigir su mirada a mi prometido. —Debo estar quedando loca nuevamente — dijo aun mirándole Tony camino hasta nosotras y se sentó junto a Gemma, él le miró por unos segundos y luego suspiró. —Yo mismo investigue el accidente de Sam y te lleve todo lo que encontré Gem, lo hice porque al principio me pareció raro que lo hayas visto tantas veces, pero sabes — dijo, acaricio su cabello — ya basta — fue firme al decir aquello — debes seguir adelante y si cada vez de conocer románticamente a alguien, vas a alucinar con él, no lograras rehacer tu vida nuevamente y no puede ser así, era una chica joven aun, no es justo para ti, no es justo que tu misma te sabotees de esa forma — mi amiga mordió con fuerza su labio inferior Ella asintió, pero, aun así, sus lágrimas rodaban por sus mejillas, Tony la abrazo y yo me uní a su abrazo, sabia lo difícil que había sido para Gemma la muerte de mi hermano, y no la juzgaba para nada, esa era su forma de sobre llevar todo el peso del dolor, creo que, si a mí me sucediera algo como eso, no podría soportarlo. De pronto sentí como Gem abría sus brazos y nos separaba de su cuerpo, ella limpio sus lágrimas de inmediato y suspiró con decisión, sus ojos miraron primero en dirección a Tony y luego a mí, ella asintió cuando me miró y se levantó de su asiento, Tony y yo compartimos miradas. —Recordé que debo irme, tengo un viaje de negocios hoy — dijo, mordí mi labio —¿Estas bien? — consulté, ella asintió —Joon ha de estar esperando por mí en el aeropuerto — contestó — estaré bien, siempre logro reponerme tu tranquila, ve a darle apoyo a nuestra Cassie — agregó —Bien te creeré entonces y si, iré a ver a Cassie — le dije, ella asintió —Me iré ahora, que estén bien chicos nos vemos mañana — dijo despidiéndose con su mano, mientras caminaba hasta la puerta Tony y yo volvimos a compartir miradas y nuestros hombros se subieron al mismo tiempo, cosa que nos hizo reír. Me paré de mi lugar y le di una última mirada a mi prometido, comencé a caminar hacia las escaleras de inmediato. —Me vestiré a prisa — le dije No recibí repuesta, pero me lo imaginé asintiendo, es algo que él definitivamente haría. Cuando llegué a nuestra habitación caminé hasta el closet y allí busque que ponerme, opte por algo cómodo, así que saque un pantalón deportivo en color lila, un top deportivo blanco y buso corto a conjunto con el pantalón que dejaba ver parte de mi top, me calcé mis deportivas blancas y pronto estuve lista, como no había lavado mi cabello solo lo amarre en una coleta alta y luego de hacerlo, me senté en el tocador, coloqué un poco de protector solar en mi rostro y salí de la habitación, estaba segura que no iríamos a ningún otro lado, así que no era necesario el maquillaje. —Ya está — dije al llegar abajo, Tony me miró y sonrió —Fresca como una lechuga — susurró, solté una risita —Debía vestir a juego con mi papi — dije —Ya deja de llamarme así Camila — me dijo ¨enojado¨ —Siempre te llamé así Antony, no sé por qué te molestas — dije, caminando hacia la puerta —Y siempre supiste que no me agrada que lo hagas — contestó, mientras me seguía de cerca Cuando salí de la casa vi a mi lindo bebé estacionado allí, sonreí satisfecha, volví corriendo dentro y fui hasta el estante donde dejábamos las llaves de los autos y tomé la del mío, volví a salir corriendo y me dirigí hasta mi precioso bebé, todo bajo la atenta mirada de Tony. —El último en llegar a la casa de Allen paga el almuerzo de hoy — le hablé a Luca Quien ya se esperaba aquella propuesta de mi parte, él sonrió de lado y asintió metiéndose a su auto, miré a mi prometido. —Apresúrate papi, que hoy nos pagaran el almuerzo — le dije, él suspiró Me subí al auto y esperé a por Tony, quien caminó hasta donde estaba el auto y pronto se subió al asiento de copiloto, él me miró serio y yo le regalé una sonrisa pícara. —¿Listo bebé? — dije —a veces soy tu papi, a veces tu bebé ¿Quién te entiende? — consultó Tony —Le hablaba al auto papi — le dije, puso los ojos en blanco —Tu excedes la velocidad permitida y juro que hago que te quiten la... ¡Camila! — gritó No lo deje terminar de hablar cuando ya había acelerado a fondo, las ruedas del mismo derraparon al acelerar, salí del predio de la casa con Luca siguiéndome de cerca, tomé la principal avenida y le di más velocidad al motor, de a ratos miraba por el espejo retrovisor, para mirar el auto de Luca, quien me seguí de muy cerca. Desvié mi camino cuando tuve que hacerlo, Luca me seguía el rito tan bien, que dé a ratos pensaba que me pasaría, pero eso se acabó, cuando un auto de la policía comenzó a seguirnos. —Detente — demando mi prometido, negué —mm, claro que no lo haré — dije Giré el volante con brusquedad, juro que, por la cara de Tony, casi se le sale el corazón del susto, bajé la velocidad y me estacioné entre dos camionetas, allí esperé. Mire a Tony quien tenía una mano en su pecho. —Ves lo fácil que fue — dije El auto de la policía paso por nosotros y sonreí, Tony me miraba fulminante, creo que me maldijo hasta cansarse en su mente, al ver a los policías alejarse me bajé del auto y sonreí al ver a Luca acercase. Él estaciono a unos cuantos metros más adelante y bajó de su auto también. —Vas a pagarme la maldita multa Camila — medio grito Luca, negué —Tú te dejaste detener, yo no — dije y sonreí —No te pagaré el maldito almuerzo — me dijo al estar cerca —Ay ya, deja el show — le dije —Juro que te arrancaré los pelos — me dijo, sonreí —Ya dejen de pelear ustedes, nadie te obligo a aceptar su propuesta — habló Tony Le eché la lengua a Luca al saber que mi prometido me estaba defendiendo de él, hasta que Tony volvió a hablar. —Y tú le pagaras la multa a Luca — mi sonrisa desapareció y la de Luca apareció como por arte de magia —No es justo — dije — yo gané — agregué —Tu fuiste la de la idea, tú te haces cargo de las consecuencias — me dijo Se alejó mientras caminaba hacia la casa de su hermano menor, le miré mal a Luca, quien me hecho la lengua, fruncí mis labios en descontento y caminé de tras de Tony, a quien quería golpear ahora mismo, esa multa me saldrá una vida entera. Malditos policías. Cuando llegué a donde estaba Antony, Allen ya estaba abriendo la puerta, pues mi prometido se había encargado de llamar a la puerta en cuanto estuvo frente a ella, le sonreí a mi cuñado y él a mí, nos hizo pasar y eso hicimos, en cuanto ingresamos le miré y él a mí. —¿Cassie? — consulté —Está en la habitación — contestó, mi mirada viajo al pequeño Alan — no ha querido ver a nuestro hijo, no sé qué hacer, ella se está encerrando en si misma — agregó, suspiré —Quizá necesita algo de tiempo — habló Tony —Iré a verla — dije Allen asintió, así que caminé hasta llegar a las escaleras, miré hacia arriba y suspiré, escaleras de caracol y unos cuantos escalones que pisar, antes de poder llegar al tercer piso; hasta ahora no entiendo la necesidad de Allen por seguir viviendo en esta casa, es una reliquia y una herencia de su difunta abuela, pero eso no quiere decir que tiene que ocupar el tercer piso, bien podría utilizar unas de las habitaciones del segundo. Subí con cuidado cada escalón hasta encontrarme en el piso al que me dirigía, caminé recorriendo el largo pasillo hasta estar frente a la puerta de la habitación de Allen, cuando llegue allí, la puerta estaba completamente abierta, Cassie no se encontraba a simple vista, así que ingrese y la busqué dentro del baño, ella tampoco estaba allí. —¡Cassie! — le llamé, mientras caminaba hacia el closet Pero tampoco se encontraba allí, volví a salir hacia el pasillo y mi vista se fue hacia las escaleras que llevaban a la terraza, se podía saber que la puerta de la terraza estaba abierta, ya que una brisa algo fría entraba desde aquel lugar, caminé hasta las escaleras mientras sacaba el móvil de mi bolsa del pantalón, miré rápidamente la pantalla e ingresé a w******p, le escribí un corto texto a Tony, para que él y Allen subieran, por si acaso. Subí aquellas escaleras y pronto me vi en la terraza, busque con mis ojos a Cassie y por poco se me sale el corazón al verla sentada en el barandal. —Cassie ¿Qué haces ahí amor mío? — dije, ella no me miró —¿Crees que si salto todo se terminará? — consultó, negué de inmediato Camine con sigilo hasta su persona, el corazón me latía a mil por hora dentro de mi pecho, tenía un nudo atado en la garganta y mis manos comenzaban a traspirar frio. —Verdaderamente ni pienso que sea una buena opción Cassie — le dije La sentí soltar una risita cansada, mordí mi labio inferior mientras soltaba un suspiro. —Baja de ahí Cassie, debes pensar en Alan y Allen — dije con firmeza —Ellos no necesitan a un fracaso como yo — dijo con la voz en un hilo Cassie se paró sobre el viejo barandal de concreto y mi corazón se detuvo, el miedo invadió mi cuerpo por completo, mis manos comenzaron a temblar demasiado. Mi mente estaba en blanco cuando mi cuerpo se movió a abrazar el de mi amiga, por un momento creí que ambas caeríamos al vacío de nueve metros de alto que tenía esta casa. Pero mis latidos volvieron a la normalidad, cuando otros brazos rodearon nuestros cuerpos y nos echó hacia atrás, los tres caímos al suelo, aplastando a mi prometido, Tony se volteó de forma que todos quedásemos de lado y Allen pronto llegó para levantar de una forma brusca del suelo a Cassie, Los brazos de Antony me rodearon con fuerza cuando me senté en el suelo, me aferre a ellos con el temblor aun recorriendo mi cuerpo y deje que mis lagrimas salieran, el miedo había sobre pasado limites en ese momento tan feo de vivir. —¡Eres una maldita egoísta Cassie! — le gritó Allen, mientras la sacudía desde sus hombros — solo estás pensando en ti ¿Qué hay de mí, de nuestro hijo? — le consultó — ¿Qué acaso ella era más importante que todo en tu vida? Lo entiendo era tu hermana, pero eso no te da el derecho a esto a esta estupidez que estás haciendo, no seas malditamente cobarde, no te culpes más, de una cosa de la cual no tienes la culpa ¡dios! — Allen decía aquellas palabras con rabia consumida, sus ojos lagrimeaban mientras pronunciaba cada palabra Mi amiga se tiró a sus brazos mientras lloraba en voz alta, desgarradoramente, ella le pedía perdón una y otra vez mientras su cuerpo se sacudía a causa del llanto, Allen por supuesto que la abrazo, mientras lloraba junto a ella. Me puse de pie al darme cuenta que Alan estaba allí, presenciando aquella horrible pelea entre sus padres, caminé de inmediato hacia él y lo tome en brazos, para luego alejarme de allí, mi cuerpo aun temblaba a causa de aquel momento vivido, pero ya estaba un poco más tranquila, baje las escaleras hasta llegar al primer piso y tome asiento en el sofá de la sala, dejando a Alan en mi regazo, Tony quien había salido junto a mí, tomo asiento a mi lado y suspiró. —¿Posponemos la boda? — susurré y le miré, él asintió —¿Mami está bien? — consultó el pequeño de apenas tres años de edad, asentí —Si lo está amor — le dije, sin saber que inventarme Besé su cabecita cuando recostó su cuerpo contra mi torso, los brazos de Tony me rodearon, recosté mi cabeza en su hombro y recibí un beso justo en mi coronilla, no pude evitar soltar las lágrimas nuevamente, mi cuerpo se sacudió mientras lloraba en silencio. —Shhh ya todo está bien, no paso a mayores — susurro Tony — fuiste muy fuerte mi pequeña — agregó y beso nuevamente mi cabeza Sorbí mi nariz y limpié mis lágrimas, mientras asentía con la cabeza. Así nos quedamos por un buen tiempo, después de media hora más o menos, Allen hizo presencia y suspiró cuando sus ojos conectaron con los de su hermano mayor. —Ya estaba planeando tomarnos un tiempo, pienso llevarla a Italia, será bueno para ella siempre quiso conocer ese país y quizá le sirva para despejar un poco la mente — dijo Allen, Tony asintió —Vayan con tranquilidad, yo me ocupo de todo aquí — hablo mi prometido — pospondremos la boda y claramente los esperamos para ese día — agregó, Allen negó preocupado —Como crees, ustedes sigan con sus planes — se negó — no queremos arruinar su felicidad — dijo —No arruinan nada All — dije — Yo no tengo cabeza para una boda ahora mismo, estoy sufriendo el dolor de Cassie, ¿crees que puedo ser feliz mientras ella esta así? — consulté, él negó — y además, los quiero a los dos en mi boda, tengo tres amigas y quiero que las tres sean mis damas de honor — agregué, él soltó una sonrisita —Bien, ya que así lo decidieron, así será — cedió, asentí — ven aquí — dijo Después de acercarse y tomar a un Alan muy dormido, el pequeño se había quedado profundamente dormido sobre mi regazo, sonreí al verlo tan protector. —Cassie ahora está durmiendo — comentó, nosotros asentimos —Será mejor que los dejemos, a parte, tenemos que enfrentar a la bestia mayor — Dijo Tony, los tres reímos —Pondrá el grito en el cielo cuando se entere de la gran noticia — dijo Allen, Tony asintió Nos pusimos de pie junto a mi prometido, él caminó hasta su hermano y dio golpecitos en su hombro derecho, para darle apoyo. —Llama si necesitas algo, no importa la hora que sea ¿sí? — habló Tony —No te preocupes, te llamaré si algo sucede — concedió All Nos despedimos de Allen y salimos de la casa, una vez fuera Luca caminó hasta nosotros. —Iremos a la casa de mis padres — informó Tony —¿Todo bien? — consultó —Si, gracias por avisar — contestó mi prometido Los miré con el ceño fruncido, sin llegar a entender la situación. —Luca la vio sentada sobre el barandal, así que nos avisó de inmediato — explicó Tony, asentí Algo indignada, ya que yo le había informado y él ni siquiera había visto el texto, si Luca no estuviese allí, ambas nos hubiéramos dado un feo golpe, bueno, si es que no nos matábamos en el proceso. —Es mejor que nos vayamos ya, tenemos a una bestia a la cual calmar después de darle la noticia — dijo, asentí —No hay boda Luca — dije al ver que él miraba sin entender — al menos, hasta nuevo aviso — dije, él asintió Nos subimos a los autos después de aquella pequeña charla y emprendimos viaje hacia la casa de mis suegros, esta vez, condujo Tony, negado a otra multa más. Mi mente no dejaba de pensar, en que la señora Mariana no sería a la única que habría que calmar, y la verdad, no quería ni imaginar lo que hará o dirá mi padre al enterase de lo que haremos.
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