Tatiana siempre tuvo la oscura fantasía de estar en un accidente aéreo. A veces las fantasías de ese tipo eran como sutiles pesadillas que estaban ahí, latentes, esperando para hacerse realidad. Pero una cosa era imaginarse estar en determinada situación y otra atravesarla con el cuerpo. Con el cáncer le había pasado algo similar. El embarque en el avión no salió de lo común, no hubo nada que fuera a indicar el desenlace terrible del que sería testigo. — ¿ Usted es familiar no ? — Isa no dijo nada — Ya no quedan más sobrevivientes del vuelo 440 señor...ya se rescató a todos los pasajeros que quedaban vivos, hay una lista de pasajeros, si quiere puede ir hacia allí — el hombre le señaló un lugar pero Isa había dejado de escucharlo. La explosión los había dejado aturdidos, fue pura cas

