Jeremy: Tomé rápidamente su rostro entre mis manos y la miré fijamente. —Siento todo lo que te pasó y quiero decirte que de verdad te entiendo. Tengo suficiente historia con mi madre para saberlo. —Sus ojos se tornaron afligidos por mi propio dolor, pero esto no se trataba de mí, sino de ella. Únicamente de ella. Continúo. —Gracias por confiar en mí. —Le dije y una de las lágrimas que retenía en sus ojos, se derramó libremente por su mejilla. La atrapé enseguida y no dejé de observarla—. Lo que nos pasó, no nos hace débiles. Al contrario, nos hace muy fuertes y sé que seremos todavía más invencibles. Le di una sonrisa mientras acariciaba su rostro. —Sobre todo tú, mi chica que no sabe rendirse. De ella sale una risa estrangulada por su llanto, que ya se derramaba con más fuerza. —Tú t

