—Entonces, ¿no puedo ir mientras él esté aquí?— Pisoteo con el pie, inclino la oreja hacia el techo y suspiro aliviado porque todavía oigo correr la ducha. —Luisa …— —¿Qué pasa si tomo un video y te lo envío?— —No. No necesito eso en ninguno de nuestros almacenamientos de iCloud o dondequiera que vayan las cosas cuando creemos que las hemos eliminado—. —Dominic, sé razonable—, le suplico, sí, le suplico. Sé que puedo tocarme más tarde esta noche mientras estoy a salvo en la cama. O mientras estoy en la ducha. Pero a una parte de mí le encanta el hecho de que quiera controlar mis orgasmos. Cómo vengo y con qué y por cuánto tiempo. Mi cuerpo es esclavo del suyo y disfruto de ese hecho. —Ya se me ocurrirá algo—, dice, probablemente dándose cuenta de lo largo que parecerá este fin de sema

