La verdad era que se sentía mal ante solo el hecho de pensar de tener que hablar sobre aquello con Hope, porque no lo merecía. Sabía que ella no merecía lo que estaba a punto de decirle e informarle, pero la verdad era también que ella no podía seguir de aquella manera. No quería. –Hope –la llamó al ver que Thomas las había dejado solas para ir a buscar sus juguetes y su mochila antes de irse. –¿Qué sucede Emily? –le preguntó mientras levantaba la mesa con su ayuda del desayuno que habían tomado. –Podemos… –se mordió el labio inferior, sabiendo que lo que hablaría sería algo serio y que Hope lo más probable se enojaría –¿Podemos hablar en privado? Hope entonces se detuvo y la miró, extrañada. –Claro –contestó, dejándole en claro con su expresión que intentaba entender sobre qué qu

