El otro lado de la cama se hunde, Morelli está acostado levantando la colcha para que me acueste a su lado. Y lo hago, quizá por no hacerlo enojar, para que el susto pase más rápido y pueda irme. Estoy al lado de él y me giro para quedar de espaldas, se pega tanto que puedo sentir su bulto y me besa el hombro mientras me pide que me duerma. Pasa sus dedos despacio acariciando mi brazo, es un tipo de caricia que me tranquiliza. La orden que me da, es un interruptor, porque mis ojos empiezan a cerrarse. - Despierta pequeña - Siento unos besos en mis labios - tienes que comer algo. Abro mis ojos y despierto asustada, me doy cuenta de que esta tarde, ya que no entra luz por ningún lado. - Tengo que irme -le digo mientras me levanto de la cama - ¿puedes traerme la ropa? Por favor. - Tu

