Pov Salomé Arrastro los pies fuera de la cama con pereza. La verdad es que no quiero levantarme; no dormí nada en toda la noche después del anuncio en la televisión. La opresión en mi pecho era angustiante, al igual que las ganas por llorar y revolcarme en la cama; pero no lo hice, no vale la pena seguir torturandome por algo que no es y ya está. Damián nunca me ha mentido, siempre me ha dicho lo que quiere conmigo, yo fui la única que se hizo ideas en la cabeza sola y aunque me duela debo admitirlo. Camino hasta al baño y preparo una bañera con jabón de Jamaica. El agua la regulo a temperatura caliente dejando que mi cuerpo se relaje cuando me sumerjo. Tomo una ducha de más o menos media hora para luego salir envuelta en una toalla. Suspiro deseando volver a acostarme cuando veo lo ten

