Pov Salomé —Ya tengo empleo tía, solo eso debe importar, ¿no crees? —hablo mientras me maquillo frente al espejo de la sala. No soy mucho de usar maquillaje ya que por naturaleza mis mejillas son rosadas, mis pestañas largas y mis cejas oscuras. Solo aplico un poco de polvo suelto y un labial brillante para no verme tan sencilla. «Aunque es inevitable no hacerlo» Mis atuendos no son los de una publicista, por lo menos no los de una reconocida como la mayoría que trabajan en las empresas más importante del país. —¿Con quién Salomé? Me preocupas, primero el pago de la clínica, luego las bolsas que trajeron a casa y ahora esto… no quiero saber que estás en malos pasos tu madre se revolcaria en la tumba si permito que ocurra eso —habla colocandome el bolso de lado por encima de la cabeza

