Numb
Cada vez que sentía pasos se estremecía. Por momentos la dejaban sola.Una brisa acariciaba su cuerpo desnudo y le recordaba que seguía viva. Pasos, pasos. Temblaba. Unas manos le apretaron fuertemente los pechos, sintió algo húmedo recorriendo sus pezones y de golpe que le succionaban ambos pechos violentamente. Le abrieron más las piernas y le levantaron el cuerpo. No tenía idea de cuántas personas había alrededor de ella. Sentía risas y de pronto alguien comenzó a frotarle el clítoris. La ambigüedad que sentía ante el placer y el miedo era indescriptible. Sintió su clítoris dentro de la boca de alguien y se dejó llevar, manos en todo su cuerpo, dedos en todos su orificios y solo podía sentir placer. Se mojo varias veces antes de sentir que la penetraban, una y otra vez. A veces no sentía mucho, entre todos los fluidos. Otras, sentía que un pene que la invadía completamente, casi sin lugar para movimiento. Entonces todo su cuerpo se encajaba en ese pene que nunca llegaba a entrar por completo, aunque si concha cada vez le daba más lugar. Se preguntó dónde estaba, si vería alguna vez la luz del día, mientras la giraban y ubicaban boca abajo. Sintió un dedo en su ano y luego algo más grande, húmedo y mientras le apretaban con furia los pechos y el dolor la invadía nuevamente, se desmayó