Capítulo XXV

2073 Words

No le fue fácil conquistar a doña Angela. No es que ella fuera arisca ni mucho menos, sólo que, en cuanto alguno ponía las manos en sus "virtudes", le dedicaba las palabras más gruesas de su florido vocabulario, pues era alvaradeña del mero Veracruz, y bragada como pocas, no le sacaba a nada. Don Angulo, primero le regaló un collar de perlas, un abrigo y un anillo de compromiso con un diamante del tamaño de una almendra. No obstante, ella se hacía la remolona y no lo dejaba meter mano en sus "virtudes". Hasta que al bueno de don Angulo se le ocurrió el mejor señuelo: un documento matrimonial. Entonces sí, doña Angelita se empezó a ablandar. Parrandas, lo que se llama parrandas, no se corrieron muchas juntos, porque la verdad es que don Angulo, ya no estaba para esos trotes y en cuan

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD