Un momento largo, supongo que eso sentí, algo interminable hasta que Eugenia dio cuenta de mi presencia, sus ojos se desorbitaron y vi un rostro confundido. Esperé unos segundos hasta volver a la compostura y salí caminando lentamente. Cada paso que daba me costaba más darlo pero terminé refugiada en los baños de la escuela. No sentía nada, solo lágrimas lentas correr por mi rostro. El dolor estaba dentro de mi, aún no podía creer ver a Eugenia besándose con Alba ¿Será un sueño? Aunque el dolor se sentía bastante real. Seguí allí hasta un par de horas más y salí echa polvo de la escuela. Esto ni en sueños pensé que sucedería. Me costaba creerlo, le había dado mi corazón a Eugenia, le entregué todo de mí, nunca esperé alguna traición de su parte y ahora esto. Cuando dejé de llorar amarga

