Eugenia me miraba expectante, aún no tenía bien claro que haría respecto a todo, pero le quería más de lo que pensaba. -Te perdono De inmediato sus labios se unieron a los míos, frenéticamente hasta el punto en donde ambas nos faltaba aire. -Mi Eva..-acariciaba mi mejilla con su pulgar, cuanto le había extrañado, aún me dolía reiterar esa escena en mi cabeza, Eugenia con esa mugrosa mujer a quien consideraba cercana. -Eugenia, antes que nada..-se separó un poco de ella- te perdono porque te amo, y porque quiero volver a confiar en ti-pensó unos segundos- pero si esto vuelve a suceder no habrá otra oportunidad. La mirada dura que le dirigía hizo que Eugenia bajara su mirada, me sentí mal por habérselo dicho, pero era algo que no me atrevería a soportar nuevamente. -Está bien-se acercó

