Creo que he tenido días mejores. Solo creo. Y es que ahora que estoy sumida en la negrura de mi habitación es que puedo pensar, pensar y pensar. Hoy en la mañana me presenté en la oficina del director y le presenté mi renuncia, a lo que él confundido me pregunto por qué. -Ya es hora que me vaya, he estado cinco largos años y me siento cansada, necesito un momento para parar- observo su cabello blanco –antes n***o- y veo como pasa el tiempo, en un lapsus de cinco años desde que llegué y Joel recién había ascendido a director tenía una sonrisa pegada a los labios y un porte de esos que uno solo ve en políticos, una mirada fiera llena de juventud y una gran decisión de cambiar el sistema que desde hace años tenemos. Pero ahora lo observo y solo veo cansancio y arrugas bajo sus ojos, tiene me

