Con el dinero en efectivo que llevaban en el avión, Grisa le pagó al dueño de una clínica en Turquía para que cerraran toda un ala para atender a los Antonov. Por el bolso de dinero que colocaron sobre su oficina, el hombre no se opuso. El doctor de los rusos les comentó a los doctores en la clínica las condiciones en las que se encontraban, así como lo que aplicó para mantenerlos con vida. Como él no podía hacer más que detener las hemorragias y evitar una infección en el avión, dejó el resto en mano de los cirujanos. Cada hermano entró a un quirófano diferente para eliminar las esquirlas del cuerpo, reconstruirles los huesos, suturar las heridas profundas y en el caso de Adkik, hacerle una reconstrucción completa del ojo izquierdo. Viktor tenía un pulmón perforado, por eso la pérdida mas

