Levka lamió desde la clavícula de Sienna hasta sus labios. Tiró del inferior y se empujó dentro de ella. Usando una de sus corbatas para sujetarle las muñecas por encima de la cabeza, escaló las costillas con sus manos, sus labios y clavó sus dedos en sus costados. El cuerpo esbelto de Sienna lo tentaba cada puto día de la vida. Estaba tan complacido de elegir una mujer tan s****l como ella, que aunque las demás lo tentasen en su momento, ninguna soportaría los castigos que le encantaba imponerle a Sienna. Ella soportaba que la azotara con una fusta, que le introdujera un dildo y la penetrara, que jugaran con las bolas, que le colocara pinzas en los pezones, un collar y la hicieran hacerle un oral que raspara su garganta, ni abrirla de piernas lo suficiente para que no resistiera los orgas

