El lugar era realmente hermoso y amplio. Sus paredes eran totalmente negras, decoradas con la mayoría de los cuadros de Van Gogh por lo que notaba, las baldosas del suelo eran completamente blancas, las mesas eran de madera, pero no del color común sino de color n***o, y en el centro de cada una de ellas reposaba una pequeña vela que se hallaba dentro de un envase redondo de vidrio de su mismo tamaño. El local en sí era bastante grande y estaba bien ambientado, pero lo que en verdad le daba el mejor toque era su techo, a 3 o 4 metros de altura colgaban unos candelabros realmente hermosos que eran los encargados de darle una buena iluminación al lugar, estos estaban colocados de manera algo dispersa, sin ningún orden en particular, incluso estaba segura que de haber sido solo los candelabro

