Después de un rato de hablar con el tal “Greg”, mi madre volvió a entrar en la habitación, definitivamente él era su pretendiente, al entrar se veía radiante. Me percaté que mi padre se encontraba algo serio, incomodo incluso, se removía en su asiento como si algo le molestase. Luego de unos segundos rodeados del extraño silencio que invadía toda la habitación, él hablo. -¿Ese era Gregory Robins, cierto? –Le pregunto a mi madre con seriedad mientras bajaba su mirada en dirección a sus manos. Un momento, ¿Papá lo conocía?, ¿Conocía al pretendiente de mamá? -Sí. –Respondió ella únicamente de manera pausada mientras se dirigía hacia el mismo asiento que había ocupado anteriormente. El ambiente comenzaba a colocarse algo tenso. Le dirigí una mirada a Ed para percatarme si él también estab

