I

553 Words
Kaled: Sostenía a Mafiruze en mis brazos, había aparecido tras irse Scarlett, pensar en ella me ocasionaba una presión en mi corazón. Por ahora debía atenderle, había llegado inconsciente, Ilesha me había dado todo para que estuviese cómoda. También había ocurrido algo con Umet, había desaparecido, Ilesha esperaba que hubiese renacido tras usar la energía de Scarlett. - ¿Te arrepientes? –la voz de Ilesha logra sacarme de mi ensimismamiento, ese te amo resonaba con fuerza en mi interior, me dolía el corazón. - No lo sé –digo mirando a Mafiruze–, desee por tanto tiempo que ella volviese, y ahora –niego sin poder continuar. - Cuando ella despierte, verás que todo valió la pena –me sonríe, asiento intentando creer que así será. - Gracias Ilesha, yo me siento feliz de que este aquí –la miro y sonrío, ese sentimiento era genuino, al igual que la sensación de pérdida. Dilruba: La habitación era de un blanco sobrio, podía escuchar el sonido de las máquinas pitando todo el tiempo, sentía un poco de dolor. - Mi niña, al fin –la mirada de una mujer me hace volver, provocándome un mareo enorme. - Con calma, no hagas movimientos bruscos –dice un doctor, lo sé por su vestimenta. Intento decir algo, pero las palabras no salen. El hombre comienza a revisarme, siento como si me hubiese arrollado un autobús o algo por el estilo. - Gracias a los Dioses y a usted doctor –dice la mujer sin dejar de llorar, cierro los ojos y los recuerdos vienen de golpe, la pelea con mi madre, la fiesta, el accidente. - Aún debemos ver como evoluciona –dice tras terminar de examinarme–, pero se ve bastante bien tras el paro cardiorrespiratorio –le miro revisar el suero. - Ma... –es todo lo que sale, me sentía tan desesperada. - Calma Ilu, mi niña hermosa –ella aprieta suave mi mano, deja un casto beso. - Tu madre tiene razón Dilruba, no debes forzarte, toma todo con calma –dice dedicándome una pequeña sonrisa. Asiento, o eso creo hacer–. Por lo pronto se quedará aquí para observación, mañana veremos si pasa a piso, dependerá de su evolución –mira a mi madre, ella asiente sin dejar de verme–. Dilruba, ¿te duele? –me mira atento, asiento, esta vez puedo sentir el movimiento–, ¿mucho? –esta vez niego, si me dolía pero, no era insoportable–, si duele mucho, parpadearas dos veces a tu madre y vendrá una enfermera, ¿entendido? –me mira atenta, asiento de nuevo–. Volveré en unas horas –dice mirando a mi madre, ella le asiente; ambas el vemos salir. - Mi pequeña Ilu, pensé que te perdía para siempre –dice suave, quiero pedirle disculpas por todo, por ser una mala hija y salir cuando ella me rogaba que no–, pero todo está bien, vas a mejorar y sé que pronto te vas a recuperar –me mira con amor, lloro bajo, había cosas que sentía o escuchaba que ella no decía en voz alta, como si estuviese en mi cabeza. Seca mis lágrimas y siento el sueño comenzar a vencerme, así que me dejo arrastrar a la inconsciencia.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD