… CHRISTIAN —¿Entonces ya estás en Londres?. Dejé la maleta en la habitación, le agradecí al botones por traer el equipaje más grande mientras yo atendía la llamada, y le di buena propina. Una vez solo, me quité la chaqueta y me senté sobre la cama. —Llegué ayer —mentí. Lo cierto era que había llegado hace dos semanas, pero debía atender unos asuntos importantes y me tomé unos días —. Le aseguro, que el error cometido por mi socio, no se repetirá. Estoy aquí para cumplir mi promesa. —¿Entonces lo veré mañana? —Sí. Mañana por la noche estaré ahí. —De acuerdo, señor White. Espero que el incidente con Andrew Daigle y el imperio Greco, no se repita. Le recuerdo que White Publisher está en juego. —Lo sé. Le aseguro que cumpliré con mi promesa. Mi socio cortó la llamada, y solo

