Capitulo 2

1411 Words
Con manos temblorosas y con la sangre recorriendo su cuerpo de forma precipitada ella abre la puerta, despacio entra al apartamento de su prometido y despacio tratando de hacer el menor ruido posible camina por el pasillo hacia la habitación, en su camino ella ve algunas prendas de ropa en el suelo, lo que la hacen sentirse triste y decepcionada por amar a un hombre así, alguien que nunca la valoró y que no perdió el tiempo para ponerle los cuernos con su prima. Cuando se encuentra frente a la puerta de la habitación la abre de espacio y observa desde afuera de la habitación como Damián y Olivia se revuelcan en la cama que se suponía seria su lecho de matrimonio. Su estomago se revuelve y se llena de asco al ver aquella escena, por lo que saca su teléfono le toma fotos y graba a los dos tortolos unos segundos para luego irse sin dejar que se enteren de que ella estuvo ahí. Destrozada y herida hasta lo mas profundo ella regresa a la casa y se encierra en su habitación con seguro, en este momento no quería ver o escuchar a nadie, lo único que ella desea es encontrar la manera de vengarse de esos dos. Despacio observa las fotografías en su teléfono y se ríe de si misma por lo estúpida que ha sido, se enamoró y le entrego el corazón a alguien que nunca a me resido su amor. De pronto tocan a la puerta de su habitación. —¡No me molesten quiero estar sola! — grita, pero siguen insistiendo y tocando su puerta. Molesta ella se pone de pie y va hacia la puerta y la abre molesta. —¡Dije que quiero estar sola! — grita molesta y un ¡paf! Se escucha razonar. Natalia se sostiene el lado derecho del rostro con la esperanza de que la bofetada que Carolina le ha dado le duela meno. —¿Quién te crees que eres para subirme la voz y pretender que debemos de hacer lo que quieres? — le dice Carolina quien esta frente a ella acompañada de su marido Leonardo el tío de Natalia. —¿Qué es lo que quieren? —Hablamos con tu nuevo prometido y el está ansioso por casarse así que toma. — le dice extendiéndole una caja. —¿Qué es esto? — pregunta extrañada. —Es tu vestido de novia mañana te casas. —¡Que dicen! ¿Acaso están locos? ¿No pienso de ninguna manera casarme con ese hombre? —Claro que te vas a casar, ya recibimos una buena compensación por tu matrimonio y no pensamos devolver el dinero. —No pueden obligarme a casarme con alguien que yo no quiero. —Si no te casas entonces tu querida abuela sufrirá las consecuencias. —Entonces todo está hecho, me obligarán a casarme con alguien que no conozco. —Eres nuestra hija, y como tal debes ser filial con tu familia. Después de todo te criamos he invertimos mucho dinero en ti. Natalia se deja caer sobre la cama al ver que la han vendido. —Te quedarás aquí y no irás a ningún lado hasta el día de la boda —dice Carolina y sale del cuarto de Natalia dejándola encerrada. Natalia está dentro del auto vestida con un sencillo vestido blanco frente al lugar donde se llevará a cabo la ceremonia con el hombre que su familia pretende casarla a la fuerza. — ¿Qué esperas para salir? Tu futuro esposo te está esperando frente al altar. — le dice su tío quien la llevara al altar. —No deseo casarme. — le contesta molesta, y frustrada al mismo tiempo. —Eres una malagradecida, te hemos criado todo este tiempo y no eres capaz de hacerle el favor a nuestra familia de casarte con quien puede ser la solución para nuestra empresa. —Se que ustedes se ocuparon de mi cuando mi padre falleció, pero no creo que este matrimonio sea tan importante como dices, la que debería estar aquí de camino hacia el altar no soy yo si no su Olivia su verdadera hija. —Cállate y obedece, Olivia en estos momentos esta embarazada y tu deberías de ser más consciente y dejar que tu prima se case con el padre de su hijo — le dice Carolina la madre de su prima, quien acaba de llegar. En ese momento Natalia recuerda la desgarradora escena de ayer donde comprobó que de verdad su prometido y Olivia están teniendo una aventura. Así que decide entrar y aceptar este matrimonio que le han arreglado, quizás esta sea una manera de ella escapar de esa familia que quiere controlar su vida, su única salida era Damián y la había traicionado de la más vil manera posible Natalia respirar profundo y simplemente ve su destino sellado en un futuro incierto, a ella no le queda de otra que aceptar lo inevitable y casarse con Braulio Monte del Llano, sin ninguna opción ella empieza a caminar hacia donde está su futuro esposo. Cuando entra su sorpresa es inmensa al ver al guapo hombre que está esperándola junto al juez civil que los unirá a ambos en matrimonio. Ella mientras se acerca hacia él, ella nota que este tiene un bastón en su mano, del cual se sostiene y en ese momento recuerda que esa era una de las principales razones por la que su prima no quería casarse con él, si no fuera por ese oportuno embarazo ahora mismo Olivia se estaría casando con el lisiado como ella le decía. Braulio es un guapo hombre de tes morena y cabellos oscuros, sus ojos tienen un color marrón intenso, y su mirada es dura e intimida a cualquiera. —Veo que ya están aquí, pensé que se habían echado para atrás. — le dice en tono duro. —Nosotros en ningún momento hemos pensado echarnos para atrás, solo nos retrasamos un poco, pero ya estamos listos para empezar la ceremonia. — le dice Leonardo el tío de Natalia, mientras que la futura novia solo permanece en silencio. —Empecemos y terminemos con esto de una vez. — dice Braulio tomando bruscamente a Natalia de la mano y acercándose con ella ha donde se encuentra en juez civil. La ceremonia inicia y por un momento ella piensa salir corriendo del lugar, pero Braulio todo el tiempo se mantiene sosteniendo su mano con fuerza y en ningún momento la deja suelta. La ceremonia continúa y llega el momento cuando la jueza hace la pregunta que definirá su futuro de ahora en adelante. —Braulio Monte del Llano acepta usted a la señora Natalia Silva como su legitima esposa, para amarla y respetarla en la salud y la enfermedad, hasta que la muerte los separe. En ese momento Braulio mira a su futura esposa y hace una mueca de desagrado, antes de responder a la pregunta de la jueza. —Si, acepto. — responde y un nudo se forma en el estómago de Natalia al saber que le harán la misma pregunta y ella no está segura de cómo va a responder. —Natalia Silva, acepta usted al señor Braulio Monte del llano como su legítimo esposo, para amarlo y respetarlo en la salud y la enfermedad, hasta que la muerte los separe. — Natalia se queda en silencio, y mira con ojos llorosos a su tío, el cual lo único que hace es ignorarla, por un momento ella espero ver en el algún sentimiento de culpa o algo de cariño en él, pero lo único que existe es desprecio. —Señorita ¿desea usted que le repita la pregunta? — le dice la jueza, en ese momento ella siente un tremendo apretón en su mano, y por el fuerte dolor mira al hombre que está a su lado y que está a punto de convertirse en su esposo. —¿Querida, porque no responde? — le dice molesto. —Ella esta nerviosa de la emoción, pero ella acepta. — dice Carolina, la esposa de su tío. —Continue y finalice la ceremonia. — le dice Braulio a la jueza. —Muy bien, como veo que todos están de acuerdo entonces continuare con la ceremonia. — dice la jueza, sin darle importancia a la opinión de Natalia. La ceremonia continua y como si nada y unos minutos después ella se ha convertido en la esposa de Braulio Monte del Llano.
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