Capítulo 18

1200 Words
El aire de la mañana es fresco, y París parece despertar lentamente, como si aún estuviera procesando la conexión que hemos hecho entre sus calles. Luc y yo estamos sentados en un banco del Parc des Buttes-Chaumont, mirando cómo el sol se filtra entre los árboles, iluminando la hierba de un verde brillante. Los sonidos de la ciudad se han desvanecido en el fondo, dejando solo el murmullo suave de la brisa y el canto lejano de los pájaros. Es extraño cómo, en medio de la vibrante actividad de París, es aquí, en este rincón de calma, donde siento que por fin respiro profundamente. Luc está a mi lado, cerca, pero no demasiado. Su presencia, sin embargo, es un ancla que me mantiene tranquila. Es como si, por primera vez, no necesitara entender completamente lo que está pasando entre nosotros para saber que estoy exactamente donde debo estar. A veces, me siento un poco perdida en la idea de este amor que se construye lentamente, pero al mismo tiempo, no me siento perdida en él. No es algo que me abrume. Es algo que quiero explorar, descubrir paso a paso. Lo miro de reojo, su rostro relajado, los ojos cerrados mientras disfruta del sol que se cuela entre las hojas. Hay algo sereno en él, algo que me hace sentir que no tengo que estar siempre controlando todo, que está bien dejar que las cosas fluyan. Pero aún así, una pequeña parte de mí no puede evitar preguntarse si esto es lo correcto. Si lo que estamos construyendo es real, o si simplemente estamos persiguiendo una ilusión. El miedo, siempre tan presente en mi vida, empieza a aparecer, no de manera abrumadora, pero sí lo suficiente como para hacerme cuestionar la certeza que había comenzado a sentir. - ¿Estás pensando demasiado? - Luc pregunta, sin abrir los ojos, como si hubiera leído mis pensamientos. La calidez de su voz, relajada y llena de confianza, me hace sonreír. - Tal vez...- respondo con un suspiro -...Es solo… que a veces me siento insegura. Nunca me he dejado llevar así, Luc. No es algo que… soliera hacer - Él abre los ojos y me mira, y veo en ellos algo profundo, una comprensión que me tranquiliza de inmediato. No hay juicio, no hay presión, solo la calma que siempre parece irradiar de él. - No tienes que tener todas las respuestas, Charly... - dice, girándose para mirarme más directamente -...Lo que estamos construyendo no es algo que se pueda entender de inmediato. Es algo que se siente y, si te soy honesto, yo también tengo mis inseguridades. No te preocupes si no tienes todo resuelto. Lo importante es que estamos aquí, ahora, y estamos dispuestos a ver a dónde nos lleva todo esto - Sus palabras me tocan profundamente. De alguna manera, sabía que él también tenía sus propios miedos, pero escucharle decirlo me da una sensación de alivio. Al fin y al cabo, no tengo que ser perfecta. No tengo que tenerlo todo claro. Lo único que tengo que hacer es estar dispuesta a estar con él, tal como soy. - Eso me asusta un poco...- confieso, mirando sus ojos con una mezcla de vulnerabilidad y gratitud -...No saber qué pasará. No saber qué va a ocurrir entre nosotros. Pero, al mismo tiempo… quiero intentarlo. Quiero ver a dónde nos lleva esto - Luc sonríe suavemente, su mirada llena de algo que no sé cómo describir. - Ese es el primer paso, Charly. El simple hecho de querer intentarlo. Todo lo demás viene después. No necesitas tener miedo de lo que no sabes. Lo que importa es lo que estamos construyendo ahora - Las palabras de Luc me envuelven como un abrazo silencioso, y por un momento, el miedo que había estado acechando en mi pecho desaparece. ¿Por qué tenía tanto miedo de lo que no podía controlar? Tal vez eso es lo que hacía que mi vida se sintiera tan pesada, que sentía la necesidad de prever y controlar cada detalle. Pero con él, todo eso parece desvanecerse. A su lado, me doy cuenta de que no necesito tenerlo todo resuelto. - Estoy feliz de estar aquí contigo - digo, casi sin pensarlo. Mis palabras salen con sinceridad, y mi voz suena más tranquila de lo que esperaba. Es la verdad. Estoy feliz de estar aquí, con él, en este momento. No tengo miedo de lo que venga, porque ahora sé que podemos enfrentarlo juntos. Él me mira, sus ojos cálidos y penetrantes, como si estuviera viendo directamente en mi alma. - Yo también, Charly y lo mejor de todo esto es que estamos aprendiendo a vernos el uno al otro, sin filtros. No tenemos que ser perfectos. Solo tenemos que ser nosotros - Me siento tan cerca de él en ese momento que casi puedo escuchar mi corazón latir al unísono con el suyo. Es una sensación extraña, pero reconfortante. Nunca imaginé que algo tan sencillo como estar juntos, simplemente hablando, podría ser tan significativo. LUC Un silencio cómodo se extiende entre nosotros, pero no es incómodo. Es como si estuviéramos disfrutando de la quietud del momento, sin necesidad de palabras. Nos levantamos lentamente del banco, caminando de la mano por el parque y a cada paso que damos, siento cómo la relación entre nosotros se vuelve más sólida, más real. Todo lo que antes parecía incierto, ahora se siente posible. Llegamos a un puente que cruza un pequeño estanque. El agua refleja el cielo azul y algunas nubes esparcidas. La luz del sol se refleja sobre el agua, creando destellos dorados que parecen moverse al ritmo del viento. Nos detenemos frente al puente, mirando en silencio el paisaje, y algo en el aire me hace sentir una profunda conexión con el momento. - Es hermoso - susurra Charly, observando la escena con una expresión tranquila. Su tono es suave, casi como si estuviera hablando para sí misma, y al mismo tiempo, siento que esas palabras no son solo para el paisaje, sino también para lo que estamos viviendo. - Sí lo es - respondo, apretando suavemente su mano. - Y lo es más porque estamos aquí juntos - Charly me mira, y en sus ojos veo algo que nunca había visto antes. Una seguridad tranquila, como si, por fin, hubiera encontrado su lugar aquí, a mi lado. No hay más dudas, solo aceptación. La aceptación de que lo que estamos construyendo es real, y que no importa lo que venga, estamos dispuestos a enfrentarlo. Me acerco un poco más a ella, y esta vez, no es un beso apresurado, ni uno lleno de ansiedad. Es un beso tranquilo, un beso de esos que dicen lo que las palabras no pueden. No necesito prometerle que siempre estará bien. No necesito prometerle que todo será perfecto. Solo necesito mostrarle, en este pequeño gesto, que estoy aquí, con ella, en este viaje juntos. Cuando nos separamos, ella sonríe, y puedo ver en su rostro que, por fin, ha dejado atrás los miedos que la mantenían cautiva. Y yo sé que, aunque no sabemos exactamente a dónde nos lleva la vida, lo que importa es que lo estamos descubriendo juntos.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD