Capitulo 1. Quiero hacerlo bien.
La suave música en la radio del auto me relaja, mi mamá siempre fue amante de las melodias clásicas, mientras tarareo veo los árboles y edificios, cada vez nos acercamos más a mi Universidad.
Cuando estamos en la entrada me bajo del auto y mi madre hace lo mismo.
-Mi niña, me da alegria saber que tengo una hija muy estudiosa -dice mi mamá, seguido me da un beso en la frente.- Espero que hoy empiezes con mucha energía.
-Sí, madre -digo mientras me separo de su abrazo.- vallan con cuidado, los iré a visitar los fines de semana.
-Espero que no lo hagas, tu habitación sera mi nuevo sitio para jugar -dice mi pequeño hermano.- La haré mi guarida.
-No harás nada, Sebastián -mi madre lo reprende y cuando ella se voltea aprovecho para sacarle la lengua.
-Bueno hija, ya tus maletas vendrán luego, nos visitaras como has prometido.
Mi madre me da un último abrazo y luego sube a la camioneta, yo sonrio y me despido con la mano, cuando la camioneta arranca los veo perderse por la calle en la que venimos.
Deshago mi sonrisa, me invaden unas ganas de llorar cuando caigo en cuenta de que me tocara afrontar esto sola, suspiro y doy media vuelta. El campus es hermoso, hay árboles y los edificios son muy modernos, sujeto con fuerza la tira de mi mochila y empiezo a caminar hacia mo destino.
Ya no soy la Marina del pasado que lloraba a escondidas y se lamentaba por ser miserable, deje atrás ese capitulo de mi vida, hoy estoy aqui con un lapiz nuevo, empezando a escribir mi vida como una chica fuerte, bueno, una chica que quiere aprender a ser fuerte.
Camino unos metros y me cuelo entre los estudiantes, una melena castaña oscura me llama la atención, es un chico el cual esta de espaldas a mi, pero de su mochila cae una pequeña libreta y él no se dio cuenta. "Vamos, Marina, es tu momento de practicar lo que aprendiste."
Tomo la libreta y me acerco corriendo hacia el chico, es momento de sociabilizar y hacer un amigo.
-Ho... Hola -el chico sigue caminando aunque toque su hombro suavemente, suspiro y lo detengo del hombro nuevamente, él me mira extrañado y yo sonrio lo más amplio posible que puedo.- Se te ha caido esto -señalo la libreta y el la toma inmediatamente.- Mi nombre es...
-Supongo que gracias -dice el chico dandome una mirada de aburrimiento y marchandose al instante.
Me quedo plantada y sorprendida, ¿Cómo pudo él acabar con toda la confianza que tenia en menos de un minuto?.
Empiezo a caminar lentamente después de reponerme, esto no es nada, solo un tachón en la página que estoy comenzando a escribir... solo eso, un insignificante tachón.
Repongo mis energías y mi buena vibra, continúo explorando la Universidad, hoy es un día movido ya que los estudiantes que rentaron una habitación dentro del campus estan acomodandose, después de explorar el jardín, las piscinas, la cancha de fútbol, el gimnasio y otras salas más, miro la hora y veo que pronto llegara el auto con Jena y mis dos maletas.
Corro a la salida principal y llego jisto cuando llega el auto de Jena, nos saludamos la abrazo y me ayuda a bajar mis maletas, cuando estuve es secretaria me dieron unas llaves con el número 106, esa es mi habitación.
-Wow, este lugar es genial, debí haber escojido esta Universidad -dice mi prima, maravillada por la vista.
-Debiste hacerlo, así no estaria sola -refunfuño mientras abrimos la puerta de mi habitación.
-Sabes que debes aprender a valerte socialmente por ti misma ¿no?.
-Sí, pero me esta costando...
-Nada de peros, ahora eres solamente tú, nada te impide relacionarte esta vez.
-Lo sé -digo abatida.- Es que siempre suelo tomar malas decisiones.
Ella ignora esto último y me ayuda acomodando mis ropas, la Universidad cuenta con 200 habitaciones rentables, las cuales son compartidas, es decir, tengo una compañera de habitación, espero llevarme bien con ella.
Jena se despide de mi y yo le deseo suerte en su viaje, se va a otra Universidad que esta lejos de casa, ella no ppdra visitar a su mamá los fines de semana asi que la abrazo fuertemente, sabiendo que no la vere en meses.
Ella es más que una prima, es mi amiha y confidente, le tengo tanto aprecio y gratitud.
Regreso a mi habitación y termino de arreglarla, cuando estoy barriendo escucho el seguro de la puesta siendo abierto, seguido entra una chica alta, con botines de cuero, jeans azules, camisa color n***o y un gorro, por lo que deja ver el gorro en su cabeza su cabello es rubio, sus ojos son grandes y de color caramelo.
-Hola, yo... yo... -me he trabado al hablar, las palabras simplemente no salen.
-¿Tú...? -me pregunta ella expectante a mi respuesta.
-¡Mi nombre es Marina, soy tu compañera de habitación! -grito inesperadamente y ella se sobresalta.- Lo siento.
-Mi nombre es Amelia, soy tu compañera de cuarto, en efecto... -entra sus maletas y sigue a su habitación, antes de entrar da media vuelta, me mira y sonrie.- Un gusto Marina, solo espdro que no seas tan escandaloza como hace un momento.
Yo niego rapidamente y ella sonrie, luego entra. Ella me sonrio... quizás, sea mi primera amiga en mucho tiempo.
Felizmente vuelvo a barrer.
***
Hoy me he levantado muy temprano, me he puesto un jeans azul algo holgado pero lindo y una blusa de tirantes, aunque me era un look muy lindo, me sentia algo mal, asi que me puse una sudadera de tela fina color celeste, agarre mi mochila y sali hacia mi salón de clases.
De camino voy pensando y repitiendome una frase como una mantra sagrada. "Quiero hacerlo bie"