Algo se revolucionó dentro de mí haciéndome vibrar por completo. Era increíble lo que un solo beso había logrado hacerme sentir. Mis brazos se dirigieron a su cuello para abrazarlo con fuerza sin querer dejarlo ir mientras Aric jugaba con mi lengua de una forma totalmente caliente. Mierda, esto es mejor que cualquier cosa que hubiera hecho ante, incluso con el desconocido de la cueva. Estaba tan perdida en el deleite de ser besada por Aric de esa forma que ni siquiera me di cuenta cuando me tomó en brazos levantándome del suelo para llevarme a su habitación a la que no tardamos en llegan aún sin soltar nuestros labios. Mis piernas se aferraron a su cintura sin querer apartarse de él hasta que tuvimos que terminar con el beso por la falta de aire. Ambos nos miramos aturdidos porque no

