En aquel momento, Derek y Karina estaban boquiabiertos, no solo por el atrevimiento de Mely, sino porque el señor al parecer no estaba molesto con esa situación. Por lo que, el pelinegro de una vez se levantó de su asiento y yendo hacia donde estaba el señor le dijo lo siguiente: —Señor, todo lo que dice mi esposa es verdad, pero en realidad no somos hermanastros de sangre. —¿Hermanastros de sangre? ¿acaso existen? —Perdón, hermanastros verdaderos. Nuestros padres si se casaron y hasta tenemos un hermanito en común y todo bueno viene otro en camino, pero yo no soy hijo de mi padre señor. Yo soy adoptado así que, no somos hermanastros verdaderos como tal. Karina al escuchar eso abrió sus ojos de par en par porque al parecer su plan y su teatro como que se habría acabado pero solo si su

